Grupo B: La Esperanza de Nuevo Dia

Esta novela ha comenzado con un sentimiento de esperanza que es aparente aun en las personajes. Me interes la mentalidad de Martina pesar de su situacion durante este tiempo temultuoso. Ella entiende el mundo alrededor a ell, pero no le acaba de imaginar en un tiempo mas bueno: “Algun dia. Cuando Madrid mejorara. Cuando Espana cambiara. Cuando el fuera otro y se pudiera vivir en el”. Ella habla sobre su deseo de tener un hijo cuando Madrid mejore, y esto muestra su resiliencia. No hay dudo en sus frases; solo declaraciones con una certitumbre fuerte. En mi opinion, esta personaje es un de las mujeres mas fuerte que hemos leido en este semestre. Usualmente, las personajes mujeres no desarrollan su voz hasta la mitad de la novela, pero ella ha mostrado como su vida podria ser un monolito de fuerza para el futuro.

Ella crea una representacion de cambio y la esperanza con el tiempo del dia: “Pasada la medianoche, Martina reflexionaba”(32) y tambien “Habia pasado lo peor: la medianoche” (35). Estas lineas son interesantes porque la medianoche una frontera liminal ente el dia y la noche y representa una transformacion. En dos citas, la palabra “medianoche” es asociado con un cambio en el estado de su mente o situacion. La primera menciona el acto de reflexionar cual significa pensar atras a un tiempo que ha ocurrido. Otra representa un cambio en los eventos de su vida–ahora ella esta mirando a una esperanza nueva. Su mentalidad cruzca el estrecho de tiempo y ella simboliza el catalizador para un legado de mujeres fuertes.

Una Historia Familiar en Martina, la rosa número trece

En Martina, la rosa número trece, los miembros de una familia se relatan una tragedia en su historia familiar. El momento en que esta novela fue escrita porque a causa de La Ley de la Memoria Histórica, estas familias que habrían sufrido mucho durante la guerra tienen un espacio y el derecho para contar sus historias sin el terror de la penalización. Esta novela demuestra la importancia de la preservación de las historias a pesar de la censura. López usa las dos narradoras en las dos épocas para mostrar como la familia ha preservado la voz y los pensamientos de Martina en su propia historia; su “metrónomo interno de mujer adulta de sólo 22 años, con capacidad de autocrítica, con necesidad de limar ángulos y severidades” (López, 35). También, la preservación de la voz distinta de Martina en la novela crea un vínculo entre las dos narradoras, Martina y Paloma, con sus similitudes. Paloma usa la frase, “metrónomo interno” para describir su impulso de “transgredir las leyes de la rázon” (López, 45).

Cuando el fantasma de Martina apareció a Lolita en el primer capítulo, pensé en esta figura como una metáfora de las historias escondidas durante los años de Franco. Lolita, como una niña, puede ver a Martina, y esta escena representa el paso de la historia desde una generación a la próxima. Pienso que Manola reconoce la necesidad de esta transición con la frase, “Manola sabía que tarde o temprano el pasado sobrevendría” y ella dijo, “Lolita, cariño, vuelve a dormir que mañana tengo una cosa que darte” (López, 31).

Blog Grupo B

Me interesó mucho el aspecto de temporalidad que existe por lo largo de la novela, con los varios capítulos intercambiando escenarios entre periodos separados por casi setenta años. Con esta gran variación en la temporalidad que ocurre a lo largo de la historia, nos permite considerar las diferencias en las actitudes hacia la condición de mujer que tienen personajes femeninos del pasado y del presente. Enfocando en Martina en capítulo dos, la forma en que supone la época que las mujeres deben comportarse está muy evidente en propaganda política que describe el narrador: “La muchacha madrileña también debe saber reír como las compañeras que aparecen en la página central de nuestro número. Y ser amigas inseparables de la higiene. Antes de desayunar, una ducha fría precedida por un poco de gimnasia.” (34) A pesar de estas instrucciones muy fuertes sobre como actuarse, Martina se siente apatía hacia sometiéndose a ellas, especulando sobre un tiempo en el futuro “cuando el mundo fuera otro y se pudiera vivir en él.” (34)

El capítulo que viene se enfoca en eso futuro a que refiere Martina, lo que viene desde la perspectiva de la hija de Lolita, Paloma. Lolita es mucho más abierta sobre el papel de la mujer que su país solía promover, mientras que Martina, debido al período del tiempo en que estuvo, podía solamente rechazar las normas en una forma pasiva y una manera especulativa. Dice Paloma, “creo que la manera más sencilla de entender las cosas…es contándolas.” (44) Esta frase, en relación de los capítulos anteriores, refleja una aptitud muy abierta hacia discusión constructiva sobre el tema de que Martina no podía hablar muy fuerte. Sin embargo, otra cosa importante para notar es que Paloma parece que se contradice con respecto a ese valor que tiene. Aunque promueve la conversación abierta, también rechaza aspectos de su pasado, diciendo, “y fue que aquel día comencé a desandar el camino del olvido.” (54) Esta contradicción es algo que quizá queramos mirar para luego en la novela, y cómo se relaciona con las actitudes de los miembros pasados de la familia de Paloma.

Memoria (Grupo B)

En Martina, la rosa número trece por Ángeles López, los tema de la memoria y la historia aparecen con frecuencia. En la tercera parte, desde la perspectiva de Paloma en 2004, la narración se enfoca en el proceso de contar historias y los silencios que también dominan. Paloma expresa, “creo que la manera más sencilla de entender las cosas – aun las tempestades emocionales – es contándolas” (López 44). Aunque algunos personas y miembros del gobierno quieren olvidar los horrores del pasado, Paloma apoya la idea de recuperar la memoria de eventos difíciles y “tempestades emocionales.”  Ella piensa que la discusión y el reconocimiento ayudan el proceso de entender. Su perspectiva coincide con la ley de la memoria histórica de 2007 en España, apoyada por los socialistas, pero esta actitud representa un cambio en la legislación y especialmente con los sentimientos de miedo durante la transición.

Al mismo tiempo, el proceso de recuperar la historia familiar también llega con desafíos. Cuando Paloma cumple 15 años, ella pregunta a su madre sobre los origines de unas zapatillas  y el pasado de su familia. Ellas no han hablado mucho sobre las experiencias de la familia durante la Guerra y bajo Franco, y la conversación con Lolita, su madre, le da mucho dolor. Cuando Lolita revela que Martina era parte de las Trece Rosas, Paloma piensa, “Era la primera vez que oía aquel nombre, aquella denominación en la que incluía a mi tía-abuela en el objeto mudo de un denominador común, que la perpetuaba, más allá de su muerte, junto a doce mujeres más con nombre de flor para toda la eternidad” (50). Porque la muerte de Martina fue una gran tragedia, es difícil discutirlo entre la familia. Sin embargo, el silencio trae varias consecuencias. Cuando Paloma aprende sobre el contexto de las Trece Rosas, ella entiende la posición de Martina como una parte de un entero, “el objeto mudo de un denominador común,” que indica su posición en relación a otras mujeres. Aunque las identidades individuales están perdidas en el grupo, las Trece Rosas preserva la memoria colectiva de esas mujeres “para la eternidad.” Paloma analiza la experiencia de recordar para su madre, diciendo, “Lolita…acaba de despegar los sellados labios de su memoria para hacer el traspaso de aquel legado de esparto. […] Precisamente en su mutismo residen los gritos del discurso que no quieren narrar” (51). Ella lucha entre es proceso de recuperar la historia y su hábito de ser muto sobre estas tragedias. Sin embargo, el acto de relatar el pasado crea una oportunidad para liberar “los gritos” y la memoria justa.

 

 

 

Post de Grupo C

En nuestra conversación en clase ahora, nosotros discutimos el dinámico entre los temas de horror y la tranquilidad en esta novela. Confirmamos que hay un equilibrio entre las dos, y la trama provee ejemplos de los dos en los ambientes diferentes. Nosotros concluimos que en el fin de los capítulos que leímos, el ambiente cambió por el horror.

Los capítulos que leímos por la clase ahora apoyan el ambiente de horror. En el horror, nosotros aprendimos que Román tiene un el dominio romántico no solo para Ena, pero él tuvo relaciones de amor con Gloria y la madre de Ena. Pienso que este giro inesperado demuestra la necesidad interna de una mujer madurada para desear algo diferente y misterioso en el mundo romántico. Pienso que es muy común para una mujer joven tiene curiosidad y quiere un hombre que aparece “mal” o “dañino.” Esta ocurre porque la chica quiere rebelarse contra de expectativas machistas de las mujeres en la sociedad. Porque las mujeres viven en una sociedad domina por el patriarcado, necesitan protestar los papeles domésticas y las identidades sumisas en una manera que no es tan obvio ni ostentoso.  Las mujeres no tienen el poder de rebelarse en formas publicas contra estereotipos domésticos, por eso, encuentran la satisfacción de insubordinarse en la compañía de Román.  La adoración e infantilización de Román es una forma de rebelde interna. Las mujeres, cuando cambiar sus preferencias románticas, rechazan las nociones preconcebidas de la misma. No sé si Laforet incluye estas relaciones con Román para identificar una crisis de identidad o da poder a los personajes femeninos.