La Despolitización de las Mujeres Como Las Victimas en la Guerra Civil

En sus comentarios sobre Las trece rosas y La voz dormida, Bradford hace unas observaciones interesantes de la despolitización de las protagonistas. En el artículo, David Rodríguez-Solás explica la ausencia de sus actividades políticas con el fin de representar a las mujeres como las victimas de Franco y la represión de su régimen en vez de sus decisiones empoderadas respeto a criticar al gobierno y apoyar el comunismo. Rodríguez-Solás describe esta despolitización como, “both films portray female prisoners undermining their political involvement, concealing their charges in the void rhetoric of the repressive fascist regime, or never really going into detail about their ideological positions” (304). Sus comentarios repiten las ideas de Kajsa Larson en su artículo, “Remembering the Thirteen Roses: Blurring Fact and Fiction,” en que ella critica la representación de las mujeres como las victimas en Las trece rosas porque crea una narrativa falta de las políticas y en una manera imaginaria de sus vidas (Larson, 2). Según a Larson, la omisión de los papeles políticos de las mujeres en las películas es importante en la recuperación colectiva de la historia porque cambia las maneras en que ellas y sus legados son recordadas en el presente (2).

Los fines de las películas muestran las intenciones de los directores dejar a la audiencia con un entendimiento del sufrimiento que las mujeres experiencían. Rodríguez-Solás asegura los fines reiteran el tema de la despolitización de las mujeres; “there is no intention of revenge, but rather of rememberance” con el uso de la rosa, Blanca, y la hija de Hortensia como las finales voces de “la hora de la verdad” (Rodríguez-Solás, 314). Los comentarios de Rodríguez-Solás y Larson refuerzan la importancia de la historia completa y precisa que no las ignora las políticas, sino más bien educa a las audiencias sobre el pasado de España en una manera que honora a los victimas y los valores por los que estaban luchando.

La Tema de la Importancia del Control en la Narrativa Histórica

Cuando leí las repuestas de mis compañeros a Martina, la rosa número trece, pensé en la frase común que dijo, “la historia es escrita por los vencedores.” La novela demuestra la importancia de una narrativa histórica y la idea que la historia es una versión de los eventos que está construido con la influencia de los individuos. En la historia de España, Franco tenía el control de la narrativa nacional por 35 años, y mis compañeros han notado que Ángeles López usa su novela para recalcar los espacios de la narrativa. La familia de Martina representa las generaciones de los españoles que están tratando de resolver la historia de su país y los cuentos que el régimen de Franco no contaba.

En los últimos capítulos de la novela, López refuerza este tema, que la historia, todas las formas de las memorias, necesita ser preservada. Investigar la historia es una responsabilidad de la familia cuando el gobierno y la crónica falla contar la verdad porque una narrativa histórica nunca está estancada. Es como la línea, “el olvido es un lugar tan frío e improductivo, que quería sacarte de allí” (236). También, la repetición del uso de “olvidar” en referencia a Martina y su historia a través de la novela, pero particularmente en los últimos capítulos, es importante porque pone énfasis en el acto de recordar y el tema de la novela. Como Liliana y Kristin describen en sus respuestas, los silencios en la narrativa histórica del gobierno representan la injusticia porque ignoran la dignidad de una vida humana y “borran” su existencia. Como los lectores de la novela, podemos entender como esta historia, la historia de España, fue escrita por los vencedores y es una obligación ciudadana para recuperar la verdad en los silencios.

Una Historia Familiar en Martina, la rosa número trece

En Martina, la rosa número trece, los miembros de una familia se relatan una tragedia en su historia familiar. El momento en que esta novela fue escrita porque a causa de La Ley de la Memoria Histórica, estas familias que habrían sufrido mucho durante la guerra tienen un espacio y el derecho para contar sus historias sin el terror de la penalización. Esta novela demuestra la importancia de la preservación de las historias a pesar de la censura. López usa las dos narradoras en las dos épocas para mostrar como la familia ha preservado la voz y los pensamientos de Martina en su propia historia; su “metrónomo interno de mujer adulta de sólo 22 años, con capacidad de autocrítica, con necesidad de limar ángulos y severidades” (López, 35). También, la preservación de la voz distinta de Martina en la novela crea un vínculo entre las dos narradoras, Martina y Paloma, con sus similitudes. Paloma usa la frase, “metrónomo interno” para describir su impulso de “transgredir las leyes de la rázon” (López, 45).

Cuando el fantasma de Martina apareció a Lolita en el primer capítulo, pensé en esta figura como una metáfora de las historias escondidas durante los años de Franco. Lolita, como una niña, puede ver a Martina, y esta escena representa el paso de la historia desde una generación a la próxima. Pienso que Manola reconoce la necesidad de esta transición con la frase, “Manola sabía que tarde o temprano el pasado sobrevendría” y ella dijo, “Lolita, cariño, vuelve a dormir que mañana tengo una cosa que darte” (López, 31).

Las representaciones del abuso entre las novelas

En el capítulo XI, los lectores ven una continuación y una escalada del abuso entre Juan y Gloria. Andrea oía los gritos de su tía y dijo, “Juan le debería estar pegando una paliza bárbara,” que demuestra la intensidad de sus gritos en relación con sus disputas en el pasado (Laforet, 95). Andrea es una testigo al abuso entre la pareja que crea una perspectiva diferente de las otras novelas en que la protagonista está sufriendo del abuso de su esposo. Como una testigo, ella tiene el poder de intervenir que cambia el curso del abuso, pero al mismo tiempo, hay momentos en que nadie en la casa quiere mediar.

El abuso en este parte de la novela me recuerda de las formas diferentes del abuso en las otras novelas del semestre. Los golpes que Juan infligió en Gloria son reminiscentes del abuso físico entre Prudencia y el marido. El dolor tan poderoso que Prudencia necesita disociar de su cuerpo para sobrevivir. La diferencia entre Prudencia y Gloria en este caso es que Gloria mantiene su voz y se defiende su posición. Gloria demuestra la resistencia física que Prudencia no la tiene. El abuso en la relación entre Natalia y Quimet parece como la negligencia más que las peleas físicas y ella mantiene una paradoja de la independencia y el encarcelamiento porque ella trabaja, pero por necesidad. Juan le da alguna libertad a Gloria, pero él tiene los momentos en que quiere controlar su vida y su contacto con el mundo fuera de la casa como el marido de Prudencia. El abuso en Nada tiene los elementos distintos del abuso en las otras novelas, pero cambia la experiencia del abuso porque la protagonista no es la victima directa sino una testigo.

Grupo B (del 27 de septiembre)

En los últimos capítulos de la novela, los lectores miran un cambio en los personajes, especialmente Natalia y Rita, que Natalia describe cuando sintió “intensamente el paso del tiempo…el tiempo dentro de [ella]” (Rodoreda, 236). El desarrollo de los personajes ocurre en un ambiente de comodidades dónde ellos tienen las oportunidades para explorar sus intereses. Natalia, quién estaba trabajando para sobrevivir durante la mayoría de la novela, experiencia los placeres de la vida y pasa mucho tiempo en el parque fuera de su casa.

Con respeto al tema que mis compañeros de clase discuten en sus blogs, pienso que los paseos de Natalia representan su independencia nueva en su relación con Antoni porque ella tiene la oportunidad de procesar su pasado y disfrutar el tiempo que ella tiene solo para ella.  En los paseos, ella piensa en las palomas, pero las palomas son un símbolo de su vida pasada con Quimet cuando ella no tiene el control de nada en las decisiones de la familia. Ella estaba confinada a su vida a causa de su situación socioeconómica, el poder de su marido y las dificultades del tiempo de guerra. El pasaje en que Natalia se refiere a la historia de la creación en la Biblia cuando Eve fue creada de la costilla de Adam. Cuando Natalia se refiere a ella misma como una costilla de Quimet que continua vivir después de su muerte, reafirma su identidad en la relación como un apéndice del marido. Es interesante que después de la muerte de Quimet, Natalia continua percibir su identidad en relación con él.