En pensar en la relación entre la narradora y Prudencia, me interesa el uso de la lenguaje para separar los pensamientos de las dos mujeres. En el principio de muchas “capítulos”, la narradora habla sobre una pensamiento o decisión que hace Prudencia sobre su vida durante este tiempo. Después de esta comentario, la narradora empieza hablar sobre la situación con una opinión de su propia: “Digo yo que le podía haber dicho que necesitaba algo para la casa, pero a Prudencia no le gusta mentir…” (62). En este momento, la narradora está creando una distinción entre los pensamientos de “Prudencia”–sus acciones en el pasado-y su misma ahora–una versión de su misma reformada y libre de las restricciones de su marido. Es muy interesante porque nos muestra el intento de la separación entre las mentalidades de dos mujeres. La narradora no justo creo dos identidades, sino tambien creo dos mentalidades de pensamiento.
Este es una manera para la narradora aliviar el dolor de su realidad o la que era su realidad en el pasado. Este papel de “terapia” también está visto con la personaje de “la prima” porque ella es una persona que añade un nivel de apoya a la situación de Prudencia. En esta escena, Prudencia encontró una nota de la amante de su marido: “Y llamó a su prima para que viniera corriendo a casa. Le enseñó la nota” (66). La prima actúa como una voz que tiene un nivel físico de interacción. En una manera, ella la única persona afuera de la narradora que puede hablar a Prudencia y entiende su situación.