Cuando leí las repuestas de mis compañeros a Martina, la rosa número trece, pensé en la frase común que dijo, “la historia es escrita por los vencedores.” La novela demuestra la importancia de una narrativa histórica y la idea que la historia es una versión de los eventos que está construido con la influencia de los individuos. En la historia de España, Franco tenía el control de la narrativa nacional por 35 años, y mis compañeros han notado que Ángeles López usa su novela para recalcar los espacios de la narrativa. La familia de Martina representa las generaciones de los españoles que están tratando de resolver la historia de su país y los cuentos que el régimen de Franco no contaba.
En los últimos capítulos de la novela, López refuerza este tema, que la historia, todas las formas de las memorias, necesita ser preservada. Investigar la historia es una responsabilidad de la familia cuando el gobierno y la crónica falla contar la verdad porque una narrativa histórica nunca está estancada. Es como la línea, “el olvido es un lugar tan frío e improductivo, que quería sacarte de allí” (236). También, la repetición del uso de “olvidar” en referencia a Martina y su historia a través de la novela, pero particularmente en los últimos capítulos, es importante porque pone énfasis en el acto de recordar y el tema de la novela. Como Liliana y Kristin describen en sus respuestas, los silencios en la narrativa histórica del gobierno representan la injusticia porque ignoran la dignidad de una vida humana y “borran” su existencia. Como los lectores de la novela, podemos entender como esta historia, la historia de España, fue escrita por los vencedores y es una obligación ciudadana para recuperar la verdad en los silencios.