En muchos libros, la primera escena de la novela es muy importante para preparar el escenario para la novela completa. En mi opinión, este es el caso de La Plaza del Diamante por Mercè Rodoreda, en cual la primera escena nos da muchas pistas para los eventos futuros en la novela. La primera cosa que me interesa es la presencia del vestido blanco de Natalia, cuando ella y Julieta van a la Plaza del Diamante para bailar. La connotación del blanco es muy aparente para los lectores: la pureza, la virginidad, y la inocencia, entre muchos otros. Este vestido blanco muestra la inocencia de Natalia al principio de la novela, una inocencia que yo predeciría va a cambiar. Otra cosa que es significante sobre de la escena inicial es la alegre atmósfera. Es un escenario extravagante y divertido para proporcionar un contraste con los escenarios de la guerra, que llega luego en la novela. “El techo estaba adornado con flores y cadenetas de papel de todos los colores” (Rodoreda, 7). Creo que este escenario sirve como una yuxtaposición con las escenas de la guerra. Una tercera cosa que proporciona el escenario para el resto de la novela es la ausencia de la madre de Natalia. “Mi padre casado con otra y yo sin madre, que solo había vivido para cuidarme. Y mi padre casado y yo jovencita y sola en la Plaza del Diamante” (Rodoreda, 8). La repetición nos muestra que la muerte de su madre y nuevo matrimonio de su padre es un punto de tristeza profunda para Natalia. Adicionalmente, Natalia menciona otra vez su madre en la próxima página: “Mi madre en el cementerio de San Gervasio y yo en la Plaza del Diamante…” (Rodoreda, 10). En mi opinión, eso es una manera críptica para proporcionar presagio para los eventos futuros en la novela.
Author: sewright
La politización de feminismo como un extremo
En esta clase, como sugiere el título, hemos hablado mucho sobre el papel de las mujeres en cultura española. Los dos artículos, de Adriana Martínez Fernández y Anja Louis proporcionan mucho comentario sobre las mujeres y feminismo. Para mi blog, quiero explorar la politización de feminismo como un extremo, específicamente durante la Guerra Civil Española. El artículo de Fernández tiene un punto muy interesante sobre esta politización: “Las mujeres que apoyaron a la Segunda República Española se construyeron, aun antes de la Guerra Civil, o como un mito silenciado o como un ideal a voces” (127). Los franquistas identificaron algunas mujeres como “rojas,” cual es otra manera decir comunistas. El propósito de construir las mujeres como comunistas es para presentar sus puntos de vista como aisladas o extremas, así que otras mujeres no quieren seguir estas ideas. Esta politización de feminismo era muy común durante la época de Franco, y era otra manera en cual los franquistas distorsionaba la verdad para caber su mensaje political. Este fenómeno es presente en las novelas que hemos hablado en esta clase, particularmente en Martina, la rosa número trece. Las mujeres jóvenes en la cárcel se presentan como personas tan extremas, aun incluso decir que son peligrosas para la sociedad. Esta es la razón que los franquistas comiten acciones horribles como la tortura y el asesinato por pelotón de fusilamiento. Finalmente, quiero poner atención en un punto interesante que está cerca del final del artículo por Louis, sobre “the grammatical structures of the Spanish language” (87). Estas estructuras son muy masculinos, sin embargo ha sido un movimiento para minimizar la parcialidad masculina en la idioma de espanol. Es el movimiento de decir “Latinx” en lugar de “Latino” o “Latina” porque es más inclusivo y toma en cuenta a todos.
El papel de los paréntesis
En los comentarios anteriores en el blog, mis compañeros han hablado mucho sobre el estilo de narración en la novela Martina, la rosa número trece. Quiero enfocar en la utilización de los paréntesis durante las secciones sobre Martina, específicamente la manera en cual nos dan como lectores una vista de los pensamientos de Paloma aún cuando es la narradora en la tercera voz. Me parece que sea como leímos la historia de Martina en alguno papel impreso y los paréntesis están escritos con una pluma en el lateral. Nos proporcionan con la dualidad entre la narración en presente y narración en el pasado.
Hay mucha evidencia, por ejemplo en la página 196: “Porque, algún día, los libros hablarían de aquellos días que no eran de vino y rosas. (De rosas, sí. La naturaleza de los hechos tiene sus macabras coincidencias” (196). Los paréntesis nos da el punto de vista de una narradora quien vive en una generación en cual estas muchachas se conocen como las Rosas, y destaca una ironía macabra que no sería evidente sin los parentesis. Es como Paloma está sentado junto con nosotros como leímos la historia de Martina. También, los paréntesis utilizan referencias externas, como “La cuestión alimenticia — proseguía la tonada — es algo trascendental” (202). Los paréntesis nos proporciona una referencia a alguna canción que tiene significancia para la historia. La canción hace comentario sobre la naturaleza estricta de un lugar como un cárcel, y esta referencialidad añade otra dinámica a la historia que es intermedial. Un ejemplo final es cuando “Oliva sabía que creer era lo mas facil, pero tenia esperanza de que lo que estaba pasando no estuviera pasando” (231). Estos paréntesis nos da la perspectiva de Oliva durante la interrogación de Martina. Los comentarios adicionales durante una escena tan intensa y crítica para el clímax de la novela es increíblemente importante y útil para los lectores y la manera en cual entendemos la obra.
La Importancia de Familia
En respuesta al blog de Lilly, estoy de acuerdo que contar tiene primordial importancia en la novela. Aparece que la novela completa gira alrededor la idea de contar una historia. Particularmente, creo que hay una línea muy profunda y importante que Lilly utiliza para destacar su punto sobre la importancia de contar: “Pero es mi historia. La genealogía de un compromiso. La genética de una necesidad” (71). Paloma se siente una obligación para investigar la historia de Luis a causa del hecho que era, y todavía es, un miembro de su familia. Decir que “es mi historia” sobre la historia de Luis muestra que Paloma toma propiedad de la historia de Luis también porque ellos son partes de misma linaje.
En mi opinión, esta idea de familia también contribuye fuertemente a la investigación de Paloma sobre Martina. Una manera que nosotros como lectores podemos ver este fenómeno es a través la identificación constante de miembros de la familia por Paloma. Por ejemplo, cuando Paloma escribe sobre Martina y Manola en Capítulo VIII, repetidamente escribe “mi abuela Manola” o “mi tía Martina.” Creo que ella utiliza este método para destacar los lazos familiares entre ellos y reforzarse la importancia de familia en su investigación. Es obvio que Paloma admira los miembros pasados de la familia como Martina, Manola, y Luis en la manera que cualquiera. La idea de familia en esta novela es la cosa que ata la historia de capítulo a capítulo y época a época.
Las Almendras
Para añadir al punto de Dãvíd sobre el horror en esta novela, un ejemplo tan notable es la escena con las almendras en el capítulo XVI. Aunque las almendras son una botana generalmente, la presencia de las almendras nos ayudan como lectores para entender la situación extrema para mucha gente español. Las sirven como una representación del hambre de algunos ciudadanos españoles en la época posguerra. La escena con las almendras ocurre cuando Andrea está caminando sobre la ciudad, y ella compra un cucurucho de almendras de un vendedor callejero. Como ella camina con las almendras, Andrea recibe múltiples solicitudes de las personas quienes tienen el hambre. Por ejemplo, un grupo de los niños le pregunta a Andrea si pueden tener “una almendrita.” En respuesta, Andrea piensa que “¡Ah! ¡Malditos!, pensaba yo. Vosotros habéis comido caliente en algún comedor de auxilio social. Vosotros no tenéis el estómago vacío” (Laforet, 137). Esta cita nos muestra las ideas y perspectivas muy diferentes sobre el hambre y la pobreza. En nuestra sociedad, pensaríamos de una persona quien come al comedor de auxilio social como una persona en necesidad. Sin embargo, en esta sociedad española, Andrea piensa de estos niños como bien alimentados y molestos a causa del hecho que desean la comida. Otro ejemplo de esto fenómeno es las interacciones entre Andrea y el pícaro, particularmente cuando Andrea dice “Eso sí, no podía prescindir de su saludo. Sin su saludo yo me hubiera olvidado de él. Era su arma de combate” (137). El término “arma de combate” tiene la connotación de la guerra, cual nos muestra la desesperación de las personas hambrientas.