Blog Grupo B Victimismo

Me interesó la representación de victimismo en Las 13 rosas y La voz dormida, a lo que el artículo hace referencia como algo que potencialmente diferó de lo que era la realidad. Los personajes de ambas películas están caracterizadas sin duda como víctimas, y con razón, porque las personajes históricas relacionadas con las de la película, ficticias o no, fueron víctimas de la represión violenta practicada por el régimen franquista. Sin embargo, estoy curioso para saber si había una razón deliberada o no porque ninguna de las personajes en las películas fueron representadas como heroínas activas, luchando activamente contra los antagonistas de la película. Aunque las mujeres en las películas son ciertamente los personajes principales y captan la atención de la audiencia, el sufrimiento que aguantan valientemente está representado más como victimismo que como mujeres empoderadas luchando contra el régimen. ¿Es esta una decisión estilística/de trama de los cineastas, o hay alguna otra razón deliberada para que los cineastas dejen este aspecto fuera de su producción? Además, ¿cómo exacto históricamente sería para los cineastas hacer sus películas caracterizando a personajes femeninas como víctimas o rebeldes?

 

Vemos ejemplos particularmente pesados ​​del sufrimiento en las escenas finales de ambas películas, que están intentadas para hacer llorar a las audiencias. Michele Aaron, sin embargo, argumenta que para incitar esta respuesta emocional no es ético porque es lo opuesto a la reflexión. No estoy necesariamente de acuerdo con este sentimiento, porque creo que es posible reflejar y apreciar un evento histórico mientras todavía sintiéndose emociones dramáticas evocadas de un medio como una película o una obra de teatro. Sin embargo, tengo curiosidad si otros piensan que no es ético caracterizar escenas dramáticas finales en las películas.

La Despolitización de las Mujeres Como Las Victimas en la Guerra Civil

En sus comentarios sobre Las trece rosas y La voz dormida, Bradford hace unas observaciones interesantes de la despolitización de las protagonistas. En el artículo, David Rodríguez-Solás explica la ausencia de sus actividades políticas con el fin de representar a las mujeres como las victimas de Franco y la represión de su régimen en vez de sus decisiones empoderadas respeto a criticar al gobierno y apoyar el comunismo. Rodríguez-Solás describe esta despolitización como, “both films portray female prisoners undermining their political involvement, concealing their charges in the void rhetoric of the repressive fascist regime, or never really going into detail about their ideological positions” (304). Sus comentarios repiten las ideas de Kajsa Larson en su artículo, “Remembering the Thirteen Roses: Blurring Fact and Fiction,” en que ella critica la representación de las mujeres como las victimas en Las trece rosas porque crea una narrativa falta de las políticas y en una manera imaginaria de sus vidas (Larson, 2). Según a Larson, la omisión de los papeles políticos de las mujeres en las películas es importante en la recuperación colectiva de la historia porque cambia las maneras en que ellas y sus legados son recordadas en el presente (2).

Los fines de las películas muestran las intenciones de los directores dejar a la audiencia con un entendimiento del sufrimiento que las mujeres experiencían. Rodríguez-Solás asegura los fines reiteran el tema de la despolitización de las mujeres; “there is no intention of revenge, but rather of rememberance” con el uso de la rosa, Blanca, y la hija de Hortensia como las finales voces de “la hora de la verdad” (Rodríguez-Solás, 314). Los comentarios de Rodríguez-Solás y Larson refuerzan la importancia de la historia completa y precisa que no las ignora las políticas, sino más bien educa a las audiencias sobre el pasado de España en una manera que honora a los victimas y los valores por los que estaban luchando.

Grupo B

A responde al blog de Connor, yo pienso su punto sobre los dos lados de la guerra es muy interesante. En la Película Las Trece Rosas, vemos como las líneas son mezclado en su separación entre la gente de Franco y las Republicanas. Como el dijo, esta gente era del pueblo mismo, iba al mismo iglesia y escuela–la gente de un. La película nos muestra que la situación durante este tiempo fue muy complicado. Sin embargo, tan mucho como vemos una mirada gris de la guerra civil, hay también un elemento de parcialidad en la manera que las películas (las trece rosas y la voz dormida) les representan. En el articulo “I haven’t done anything wrong!…” por David Rodríguez-Solás, el hace un punto interesante sobre la representación de la mujeres republicanas en las películas: ” Films like 13 Roses and The Sleeping Voice, which will be the focus of my discussion, present their protagonists as victims, as suffering heroines, but never as empowered antifascists” (Rodríguez-Solas 304). Esto es algo que vemos en ambas películas que caracterizan las mujeres como fuerzas desesperadas en un intento combatir un poder incontenible. Afortunadamente para nosotros, sabemos que estas mujeres eran esencial en la lucha contra Franco y su ideología a través la pelea para los derechos de mujeres y los trabajadores (306). Aunque vemos como hay una presentación de su rechazo de las reglas de Franco en la manera que les ayudan a los hombres republicana, nunca tienen un espacio para sus propios  ideas. Las películas no representan las mujeres como fuerzas de justicia e igualdad que aguantaron directamente contra Franco.

“La Voz Dormida” y el artículo de David Rodríguez-Solás (Grupo B)

El artículo escrito por David Rodríguez-Solás sobre el melodrama afirma el argumento que las películas “Las 13 Rosas” y “La Voz Dormida” inhiben la reflexión crítica de los espectadores y no reconocen la importancia de la memoria colectiva.  Específicamente, Rodríguez-Solás discute la construcción de la víctima, el papel del espectador, y la recuperación de la memoria con la selección de ciertas técnicas visuales y auditivas. Desde mi perspectiva, la análisis de Rodríguez-Solás llama nuestra atención a las faltas de las películas, y reconoce las voces y los temas ausentes, que es importante. Sin embargo, yo creo que “La Voz Dormida” todavía es exitosa en su meta de inspirar la discusión pública sobre las ejecuciones y los horrores durante la regimen de Franco, especialmente con la empatía que desarrolla el lector. En conexión, Rodríguez-Solás nota, “It is emotions that carry the responsibility to portray the suffering of the protagonists of these stories, and to remind the audiences of the lack of a politics of memory in contemporary Spain” (304). Las emociones juegan un gran papel en las películas, pero no son la única técnica que comenta en la memoria oculta, y no limiten el entendimiento del lector. Mejor dicho, las emociones provocan la empatía y más curiosidad sobre el pasado, aumentado el reconocimiento público. En respuesta, Rodríguez-Solás sostiene, “As spectators, we are so used to melodramatic features in the media that prolonged suffering and delayed resolution have become part of our viewing experience” (306). Él sugiere que, cuando el melodrama es tan común como en las redes de comunicación contemporáneas, no podemos tener la empatía necesaria. Es cierto que el sufrimiento aparece con frecuencia, pero las películas no pierden su poder para activar una reacción humana. Una de los puntos más convincentes del artículo es que “it neglects the disappeared who remain in mass graves…” (310). Es más fácil enfocar en las personas con identidades específicas, pero los desaparecidos en fosas comunes son tan merecidos de reconocimiento. Aunque sus historias son muy importantes, las Trece Rosas están mejoras conocidas ahora; pues las nuevas obras en el futura deben ampliar otras voces y recuperar los humanos que todavía son borrados de la historia colectiva.

Iniciador (11/8/18) Conor Huh

En la película 13 Rosas, me pareció interesante ver los dos lados del conflicto. En la novela que apenas leímos para clase el martes, quizás no me dio cuenta, pero el lado de los franquistas y el lado de los republicanos en el contexto de los mujeres que mueran no se mezclaron. Era interesante ver la relación dentro de Julia y Perico. Para mí, esto sirve como evidencia de que la situación era más complicada de lo cual hemos leído en el libro. Dentro de la película, Perico aunque es miembro de la ejercito falangista todavía se presenta como un hombre bueno, con un sentido de humor y amigo de Julia. Era interesante ver la escena en que la hermana de Julia se muere y todos están en el cementerio y Perico está allí viendo a Julia. Aunque no sabemos si él o el Teo le traicionó, mirando la cara de Perico cuando los militantes se vienen para detener Julia, pienso que hay mucho humanidad dentro de su mirada. Habiendo dicho eso, pienso que Perico no elige ayudarla porque ya sabe su destino. Había servido en el ejército y participaba en la guerra, él sabe los horrores y sabe cuándo algo está perdida. No es decir que no gusta Julia, si no que Julia le ha metido en algo que el no puede salvar y por eso no vale la pena tratar de salvarla. Aunque ha estado “enemigos del estado” por toda la guerra y ambos lados clasificaron gente así, la realidad de la situación es que al fin y al cabo ambos lados son de la misma patria, son el mismo pueblo y en un nivel más profundo, todo son humanos. Yo pienso que incluir Perico en la película muestra esperanza para los que sobreviven, porque no todos son como Franco.