Blog 2 (Grupo B)

El artículo que se llama “The Wounded Self…” habla sobre una idea interesante que enfoca en el tema de autonomía del cuerpo femenino. Raventós-Pons dice que el mismo de Prudencia desaparece a través la reflexión del mismo “masculino” lo que es el patriarcado. Yo pensaba que esto fue interesante porque ilustra la vida que vive Prudencia en la sombra de su marido. Esto ocurre tan mucho así que la narradora dice que Prudencia pierde sustancia en su misma: “Demasiado te miraste, Prudencia, pero no te viste. Huecos que tenías que haber llenado tu misma; y otros que no se llenan nunca” (99). Esto es muy profundo porque crea una distinción entre los actos de “mirar” y “ver”; “mirar” tiene una implicación pasiva mientras “ver” es más activo. A “ver” es un acto que indica entendimiento y el reconocimiento de una presencia, pero esto no puede pasar si no hay una esencia completa para ver. Es importante que yo diga “completa “ porque el artículo menciona que el uso de la primera, el segundo, y la tercera persona nos muestran a que alcance Prudencia está fragmentado. Ella no es una persona completa debido a la destrucción de misma que ella experimenta a través el abuso y neglecto de su marido.  

Después de leer el segundo artículo, yo me pareció muy interesante que Consuelo Alcalá de La mujer del héroe usa un estudio de la personalidad de su marido para justificar sus acciones. Aunque ella está en acuerdo con el hecho que la cultura de “machismo” influye su nivel de agresión hacia su ex-esposa, a decir que sus acciones serían un resultado de su personalidad le da a él una excusa. La tendencia para las (mujeres) víctimas de abuso íntimo a hacer excusas para sus hombres en estas situaciones es muy alta. Sin embargo, el artículo dice que esto solo perpetúa actos mucho más grave de abuso. También, muchos libros como Algún amor que no mate y Pared quitan la atención del abusador por nunca darle un nombre otro que “el marido” o “mi marido”. En la drama Pared, no hay una presencia física del marido de Maria Amparo. Por quitarle la identidad, esto deshumaniza el abusador. La identidad es poder.         

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Una cosa de la primera lectura que me parecía muy interesante era su comentario sobre la cronología del libro y la falta de una estructura narrativa. Había pensado previamente que la falta de un orden definido fue solamente para representar una vida desorganizada y caótica de Prudencia, lo que es la verdad parcialmente. Pero además de eso, la falta de una cronología especifica refleja una vida rota, como el orden de las páginas, de Prudencia, y el hecho que sus memorias no se quedan juntas y ha perdido su sentido de identidad. La conexión entre pasado, presente, y futuro, además la primera voz, segunda voz, y tercera voz, subrayan la división dentro de Prudencia, y tienen un efecto más profundo de la significancia de la lectura que no había anticipado previamente.

Otra cosa que me parecía interesante, mencionado en la segunda lectura, era la falta de identidad que Chacón da al marido por la eternidad del cuento. En la superficie, parece que Chacón emplea esta táctica para crear una identidad ambigua para el marido. Pero en un nivel más matizado, en términos de espacios físicos, los que me parecen un poco de un tema por el libro, Chacón crea también una ambigüedad del espacio físico que ocupa el marido. Por el hecho que Chacón solamente refiere al marido como “el marido” o “el marido de Prudencia,” tenemos un sentido que el marido existe en un espacio temporal raro—a veces está en el presente, y a veces está ausente. Como la falta de una cronología en el libro, él se transciende el tiempo.

 

 

La ausencia de identidad del marido

Algo que no hemos mencionado en clase es la importancia del marido en no tener ni un nombre ni una identidad buen desarrollada. En su artículo, “Writing the Male Abuser,” Godsland describe que aunque él no tiene citas directas en el texto, “the abuser is in fact largely elided within the novel” (60). Eso se ve con los pensamientos filtrados de Prudencia—parece que ella está oída por su marido todo el tiempo que no puede pensar sin tener miedo de él. Respecto al nombre del marido, el artículo discute que las mujeres abusadas típicamente no dan nombres a sus abusadores porque da a ellos “continued power over their lives” (61). Este punto me sorprende porque parece demasiado consciente e intencionado para ella; Prudencia nunca describe al su marido como un abusador.

Una razón posible para la falta de identidad del marido que no se menciona en el artículo es que representa la distancia creciendo entre la pareja. O sea, que Prudencia esencialmente no conoce a su marido ya, y por eso, él está demasiado lejos de ella para merece un nombre. Posiblemente él no tiene una identidad porque representa nadie en particular, pero en lugar de eso, representa “lo abusivo” que muchísimas mujeres sobre el mundo han experimentado.

Es importante que los lectores entiendan que Prudencia es el único personaje en la novela que tiene un nombre. Por esta razón, es posible que la ausencia de identidad del marido no tenga ningún significado después de todo.

Post de 8/23/18

Durante la lectura, los temas de conflicto y violencia me parecieron pertinentes. Estos temas se manifestaron de diferentes maneras y están conectados. Al principio de la lectura, la narradora escribe “La facilidad que tienen los hombres para dormirse es algo que molesta muchas veces a las mujeres” (Chacon 17). Esto muestra el conflicto entre los hombres y las mujeres, pero con más contemplación, me di cuenta de que hay más. Para mí, esta cita muestra que los hombres son superiores y más poderosos para las mujeres, y aún peor, las mujeres se dejan aprovechar por los hombres. Aunque algo como dormir puede parecer pequeño, esta mentalidad y relación entre hombres y mujeres se transforma y podría convertir a la violencia. Desde el principio, los hombres son fuertes que tienen superioridad. Intrínsecamente, los humanos son hambre de poder. Cuando los hombres se dan cuenta de que tienen poder, siguen buscando más y más poder. Eventualmente, esto puede convertirse en violencia.

El conflicto no solo se manifiesta en la relación entre los hombres y las mujeres. El narrador también sufre del conflicto interno. En la página 28, le dice al lector que una parte de ella quiere suicidarse, pero la otra parte de ella le pregunta por qué se permitió estar en esta situación. Esto conecta con mi punto anterior porque la violencia que ella sufrió la llevó a este punto de quiebre. Esta sección del texto me hizo pensar en por qué la gente se permite permanecer en relaciones tóxicas. ¿Qué hay en los humanos que los motiva a permanecer en relaciones dañinas?

La relación entre Prudencia y la narradora

En relación con la publicación de Bradford, creo que el papel de Prudencia en relación con la narradora es muy poderoso. Al comienzo de la novela, decidimos como clase que Prudencia y la narradora son la misma persona. Personalmente, creía que Prudencia era el “álter-ego” de los narradores. Más específicamente, Prudencia es la fuerza que el narrador no tiene en muchos puntos durante la novela. Esto se ve en etapas tempranas en la página (Chacón 47), cuando la narradora sufría de algún tipo de ataque – un ataque de pánico es lo que había imaginado. Ella alcanza la mano de Prudencia. Veo esto como un llamamiento a la fuerza y ​​la inspiración de Prudencia. La narradora no puede encontrar la fuerza dentro de su propia persona, por lo que tiene otra persona de la cual extraer. Prudencia interpreta este papel para el narrador a lo largo del resto de la novela también.

Durante nuestras discusiones en clase, hemos hablado poco sobre la aplicación en la vida real del estado mental de la narradora y su dependencia de Prudencia. Bradford comenta que el autor creó dos mentalidades distintas en Prudencia y la narradora. Además, él utiliza la palabra “terapia”. Estoy de acuerdo con Bradford en que Prudencia cumple esta función. En mi opinión, esto es importante porque permite que el narrador se aleje de su situación y lo mire con una luz diferente. Creo que esto es muy importante para pensar sobre esto en el contexto de la vida real. La enfermedad mental, aguda o severa, puede dificultar la habilidad de las personas para pensar con claridad. La creación de Prudencia le permitió a la narradora pensar con más claridad. A pesar de que ella puede no creer que está dentro de sí misma para superar su problema, de hecho lo es. Esto es algo que se puede aplicar a cualquier persona. La narradora parece débil para nosotros, pero ella es más fuerte de lo que parece porque tenía la capacidad de ver directamente más allá de sí misma. No pensaba sobre la narradora es esta luz hasta que pensé en el propósito que Prudencia jugó al narrador. Supuse que la narradora estaba luchando con un esposo ausente, abusivo e infiel, lo que era, pero también ella fue capaz de encontrar un lugar donde pudiera percibir por un tiempo. No se puede olvidar que la narradora  resultó a pastillas y suicido al final, pero me sorprende que se mantuvo fuerte durante todo el tiempo que lo hizo. La narradora parecía muy deprimido durante toda la novela, y Prudencia la mantuvo viva.