En la selección que leímos antes, Cercas nos dice que le falta algo en su libro. En la pagina 144, nos dice que su libro “se seguía estando cojo”. Pasan unas paginas, y se encuentra con Roberto Bolaño. Durante las conversaciones que tienen, se da cuenta Javier Cercas que lo que le falta su libro, es un héroe.
Esta idea empieza a formar en la pagina 148, cuando están discutiendo los dos que significa ser un héroe. Bolaño cree que es “ alguien que tiene el coraje y el instinto de la virtud…el héroe no es el que mata, sino el que no mata.” Inmediatamente piensa Cercas en su libro y el personaje central de su libro, Sánchez Mazas. Pero continua su dialogo, y dura unas paginas en que nos conocemos Miralles y la vida que lleva. Este cuento le inspira a Cercas, y ve él una conexión entre Miralles y su propio libro. Durante la noche, “en aquel momento, con la engañosa pero aplastante lucidez de insomnio”, susurra: “es él” (165).
Esta epifanía es, cree Cercas, la pieza que faltaba su libro completo. En la menta de Cercas, Miralles es el hombre que permite a Sánchez Mazas escapar en el bosque. En otras palabras, Miralles es el héroe que no mata, a pesar de que tenía la oportunidad de matar. Mazas no es el héroe (pero estoy seguro que hay argumento que él todavía es un héroe, porque Miralles ni él mataron a nadie), sino el resultado de el hecho benevolente del héroe real en la historia. El enfoque de su libro, nos dice Cercas, era equivocado. A través del relato de Bolaño, reencuentra la inspiración de terminar su libro, porque el héroe Miralles es “justamente la pieza que faltaba para que el mecanismo del libro funcionara” (167).
