En la parte que necesitamos leer de Soldados de Salamina por Javier Cercas, me interesó mucho el uso de las fechas/los números y la repetición de los ojos. A causa de ser una novela narrada en primera persona, era extraña la menciona constante de las fechas. En conversaciones normales, no hay un enfoque tan fuerte en el año, mes, y día en que algo ocurrió. Por eso, creo que esto es una decisión intencional para enfatizar el creído que tenía mucha gente sobre lo definido y conocido de la guerra y de esta historia enredada de Sánchez Maza. Los años ocurrieron en las partes de la novela en que una persona estaba dando un recuento de lo que sabe sobre Sánchez Maza o la guerra, que demuestra esta certidumbre falsa.
Cada vez que se vale de los ojos, elucida el sabido cierto. Por ejemplo, en la página 37, “–¿Nada? –Aguierre me miró con sus ojos pequeños, nerviosos, inteligentes –. Creía que estabas pensando escribir una novela.” Claramente, el narrador piensa que está en el proceso de hablar sobre un artículo para una entrevista, pero en la acción de entender muchas perspectivas sobre los eventos de Sánchez Maza, él está examinando las semejanzas entre la historia y los cuentos.
Esto ilustra que hay una continuación de experimentar con lo imaginario y lo real que los recuentos de la Guerra Civil tienen.
Me pregunto que si este parte terminaría con una mezcla del cuento e historia: una situación en que el narrador se encontraría en una repetición de la vida de Sánchez Maza.
