La Guerra Civil definido por la sombra

Un elemento que me destacó mientras leí todos los poemas fue la referencia repetida a la sombra. Aunque es un símbolo más o menos universal en términos literarios, su uso no siempre tenía la misma connotación en estas escrituras. Por ejemplo, en un poema de “Niño y sombras” de Concha Méndez, se yuxtaponen la sombra y el hielo con “una gota de alegría”. En este caso, se vale de la sombra como un símbolo de tiempos oscuros, tiempos de desesperación––algo no nuevo a la esfera literaria. En el poderoso poema “El general Franco en los infiernos” de Pablo Neruda, se utiliza la sombra para describir el General:

Quién, quién eres,

oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra,

oh mal nacida palidez de sombra. (40)

Aunque en este poema la sombra es un descriptor más que un símbolo, los dos usos tienen connotaciones negativos que actúan como testimonios de todos los sentimientos oscuros durante la Guerra. Por un lado, la sombra representa un estado emocional de las víctimas, los que sufrieron a causa del conflicto. Por otro lado, representa el origen de Franco y entonces el fuente del conflicto.

En contraste, el poema de Manuel Machado, “Saludo a Franco”, elogia a Franco diciendo, “¡Con la sombra de tu mano / es bastante, Capitán!”. En este caso, la sombra es un protector, una presencia tranquilizadora que les recuerda a las franquistas que tienen un líder competente. Al mismo tiempo, representar su influencia a través de “la sombra de [su] mano” alude al aspecto autoritario de su liderato. La mano simbólicamente tiene mucha agencia y simboliza el control (me hace pensar en la canción cristiana “Él tiene todo el mundo en sus manos”). Es interesante, entonces, que su sombra es lo que se cierne sobre el país. Puede significar que Franco todavía no había tenido España en su agarre, pero dado que el poema fue escrito en el Primer Año de la Victoria, puede significar que Franco había dependido más de los sentimientos negativos que surgieron durante la guerra, y el miedo que su influencia ubicua causaba, a continuar su legado.

Se pensaría que la repetición de un símbolo común como la sombra perdería su poder después de tantos usos, pero los poemas de la Guerra Civil sólo nos ayudan entender la multiplicidad de la oscuridad durante ese tiempo. Al comparar estas significados diferentes de la sombra, se revelan cómo se sentían las víctimas, cómo se vieron a Franco, y cómo era la influencia del General sobre la España.

Romancero de mujeres libres-Saornil

El poema “Romancero de mujeres libres” a mi me parece muy interesante. Inmediatamente vemos una imagen de la fuerza por “puño en alto,” empezando esa literatura con una actitud fuerte e independiente. “Puño en alto” me da cuenta de los deseos de luchar contra algo, con la sus puños en el aire como un puñetazo hacia la opresión o exclusión. En continuación, observo elementos muy irónicos en el poema.  Como observamos por el título y contento del poema, este trabajo funciona como una fuente de crecer a la mujer (especialmente con un motivo de reescribiendo las relaciones restrictivo y limitado que están asociadas con la palabra mujer). Pero a la misma vez, existen palabras como preñados y nace. “¿Que es el problema?” con esto, me preguntaría. Pues, no es necesariamente un problema, pero esas palabras están muy conectadas a las ideas de una mujer del estereotipo del pasado, que históricamente dice que las mujeres tienen que ser madres.

La continuación de esa mentalidad que está conectada tan próximo a las ideas de la madre y sus funciones del cuerpo casi tiene un nivel subconsciente que está publicando al lector, “mira a la ironía entre esta representación de una mujer fuerte que estamos creando por los puños en altos, que es el opuesto de los estereotipos clásicos de la mujer como una asociación con el nacimiento y los bebes, o ‘la madre.’” La yuxtaposición ayuda al lector a distinguir entre la mujer de la tradición y la mujer de la nueva época. Literalmente, dice “desafiamos la tradición…modelemos la arcilla caliente de un mundo que nace del dolor…” Aún en este ejemplo, Saornil se vale de la imaginería de una arcilla caliente-demostrando que las mujeres ahora tienen la capacidad de construir su propia vida, o “arcilla.” Y no hemos llegado a esa habilidad fácilmente: “de un mundo que nace del dolor”-otra vez, nace o una palabra asociada con las funciones biológicas y femeninas. Pero el poema esta enfatizando que, a pesar de las dificultades de llegar al poder, ahora hay la posibilidad de escribir de nuevo la “palabra mujer,” o reescribir la imagen que tiene la sociedad sobre las capacidades de las mujeres. Finalmente, creo que la frase final, “adelante, adelante, de cara a la luz,” inspira a la mujer a seguir esa lucha de establecer los derechos y la presencia fuerte de la mujer en la sociedad (durante este siglo de la lucha por los derechos civiles), enfocando en la esperanza de éxito (la luz, posiblemente). Planteo como hipótesis que aunque es corto, ese poema tiene un significado profundo sobre la condición o el esfuerzo de la mujer, en este tiempo (1937), para solidificar su presencia igual en la sociedad.

El carácter universal en historias de la guerra civil española

Leer la cuarta derrota de Los girasoles ciegos en combinación con el artículo crítico de Juan Carlos Cruz Suárez me hace cuestionar el propósito de la cuarta narrativa. De lo que yo extraje del artículo de Cruz, la obra de Méndez nos empuja a ampliar “nuestro grado de concienciación social, histórica y intelectual” a través de los arquetipos de derrotados (114). Según él, al forzarnos a alcanzar un grado de compasión para los personajes, el libro de Méndez contribuye a la memoria colectiva y la conciencia colectiva de la Guerra Civil Española. Cruz explica el propósito especial de los personajes así:

Esa reducción a una unidad mínima, la del propio individuo que actúa conforme a ese desvelamiento personal, es lo que hace que en su comportamiento se divisen las cotas de una conducta universal: es decir, de una ética que surge de lo humano concretizado en la experiencia y que adquiere, debido al carácter de la propia experiencia sufrida––marcada por lo sensible y la comprensión del dolor causado––valores de carácter universal (110).

Este concepto de un carácter universal es lo que cuestioné del principio de la última derrota porque a la primera mirada, los lectores no podrían entender las experiencias complicadas de los personajes. Sin embargo a una mirada más profunda, vemos temas que persisten en las experiencias de personas hoy en día en Lorenzo. El niño es un testigo a lo largo de la narración a la evolución de la relación entre sus padres y al tormento de su madre por el Hermano Salvador, pero al mismo tiempo tiene un grado de agencia que usa cuando esconde los papeles de su padre durante la visita inesperada y mantener el secreto de su padre repetidas veces en su vida cotidiana. Esta cualidad de indefensión es algo que todos reconocen de sus niñeces mientras el aspecto de agencia indica una maduración demasiada rápida que suele suceder de un evento traumático. Para ellos que también experimentaban una transformación así, la responsabilidad de Lorenzo de mantener el peso del secreto y observar su padre viviendo en las sombras podría causarles pensar en sus mismos. Por eso, Lorenzo, mientras no nos relaciona en términos de su situación, es un carácter universal porque nos muestra cómo es sentir indefenso y simultáneamente tan responsable–características realísticas a cualquier jóven–en el contexto de la Guerra Civil.

 

Bibliografía

Cruz Suarez, Juan Carlos. “De Los Sentidos de La Derrota.” Los Girasoles Ciegos De Alberto Méndez 10 Años Después, 2015, pp. 105–16.

Temas Emergentes

Para mí, había algunas frases que me impresionaron mucho, especialmente porque existe muchos paralelismos entre algunos pasajes de texto. En la página 72, Juan Senra pensó “¿Cómo se mata a un muerto?” y esto ocurrió al principio de su incertidumbre de su muerte y cuando está en cárcel. En las páginas 81 y 82, los paralelismos más fuertes ocurrieron, con la frase “¿Cómo unos muertos podían pedir explicaciones a otros muertos?” y “Juan pensó ‘Es que ya estás muerto’,” respectivamente. Estos conectan claramente con el tono de la derrota precedente. El joven, en la página 52, escribió “¿Quién va a hablarle del color del pelo de su madre, de su sonrisa, de la gracilidad con la que sorteaba el aire a cada paso para evitar rozarlo? ¿Quién le va a pedir perdón por haberle concebido? Y si sobrevivo, ¿qué le voy a contar de mí?” Mientras hay otras conexiones fuertes entre esta derrota y las otras, la similitud de los temas parece como si Alberto Méndez esté revelando su propósito de escribir el texto. Él quiere explorar las narrativas perdidas en la Guerra Civil y quiere demostrar que las personas viviendo durante la Guerra Civil tenían preocupaciones similares. Con el número de muertes en los dos lados, las preguntas de cómo explicar la muerte y de la importancia de la calidad de la vida surgían. En este choque del volver a contar en el presente del pasado, Méndez pregunta si ahora tenemos todas las respuestas.
¿Hay un número de muertes demasiado grande? ¿Existe una manera buena para contar las vidas de las personas perdidas?

Mentiras para sobrevivir

¿Cómo se mata a un muerto? (72). Esta cita, para mi, es la más revelador de toda la tercera derrota. Pensamos en la vida de Juan Senra, el miliciano y protagonista: ha estado capturado, aprisionado, y sentenciado a la muerte. La única manera de salvarse, guardar su propia vida, es por mentir al coronel y su esposa sobre el hijo que ellos perdieron en la guerra. Cuando empiezan las mentira, empieza también el deterioro y la muerte figurativa de Juan Senra.

Juan Senra, a pesar de ser un miliciano capturado, todavía tiene sus propios morales y modo de ser cuando llega a la prisión. Juan destaca el ambiente deprimente, sin esperanza, en que existe. Ve cada dia personas diferentes en marcha a su muerte, y cuando él está presentado la oportunidad de evitar el mismo destino, la toma. Miente al coronel sobre su hijo, Miguel Eymar; le explica a él y su esposa su carácter fuerte y heroicos en la guerra. Es una mentira grande, porque Juan conoce al Miguel Eymar real: un hombre increíblemente asqueroso, cruel. Ellos le salvan a él para que Juan puede narrar por ellos su hijo maravilloso, y Juan lo hace por una duración de tiempo.

Pero se da cuenta Juan de que en estas mentiras está perdiendo su propia persona, solo para agradar a los que le detiene. Existe en un mundo en que la muerte está inevitable. Cuando sea que él coronel quiere, puede matarle y eso va a ser todo. La única cosa que hacen las mentiras a Juan es degradar su identidad. Es decir, que después de haber mentido por tanto tiempo, él Juan original ya ha muerto, recolocado por un Juan desesperado por sobrevivir en su ser físico. Por eso cuando exclama “¿Cómo se mata a un muerto?”, es más o menos un admisión de su derrota emocional. Admite que, por haber prostituídose a las mentiras, ya ha experimentado la muerte que se importa (lo emocional) y la muerte física inevitable tiene poco importancia.

¿Cómo se mata a un muerto?

En la tercera derrota, un miliciano, Juan Senra, dice que conoce al hijo de un coronel. A lo largo de esta derrota, Senra miente para preservar su propia vida, diciendo detalles falsos al coronel y su mujer sobre el hijo. Un tema que quiero reflexionar sobre es la falta de verdad en la vida y cómo afecta la percepción de esperanza.

Para Senra, él se da cuenta que la única manera de prolongar su vida es mentir, diciendo que el hijo fue un héroe y que el hijo habla de sus padres. En la realidad, sin embargo, el hijo era un ladrón y asesino. Desde la vista de Senra, es la verdad que conoció al hijo, pero está manipulando al coronel y su mujer por medio de mentiras. En esta manera, Senra mezcla la verdad con lo falso: “Senra sintió cierto miedo al introducir algo de verdad en sus respuestas, como si el contraste pudiera delatarle” (64). Opino que por cada mentira ocultamos una parte de la verdad en la vida, creando una perspectiva que tiene atributos en conflicto. Podemos ver que el conflicto entre la verdad y las mentiras contribuye a una atmósfera de desesperanza para Senra, causándole asegurar “Estoy muerto” (99) al final de la derrota.

En el artículo critico, Francis Lough opina que “Juan Senra in ‘El idioma de los muertos’…is aware of being spiritually dead because he has no hope of survival” (856). De un nivel más profundo, he estado pensando en las maneras en que la Guerra Civil escondió la verdad de la vida española, especialmente durante la dictadura de Franco. En las palabras del narrador, “Participó en la guerra como quien juega, solo para que no ganara el adversario, sin ideales, sin pensar en las razones de su toma postura” (71). De ese modo, el narrador explica cómo algunos participaron en la guerra sólo para que Franco no gana, pero esas personas no consideraron las razones de su postura y sus ideales. Por eso, me parece que la guerra ocultó la oportunidad de muchos para desarrollar su propia postura y ideales, destruyendo el sentido de la esperanza, como está claro con Juan Senra.

El valor de la verosimilitud

Empecé a leer la Segunda derrota de Los girasoles ciegos teniendo en cuenta una cita del artículo crítico de Sara Santamaría:

Sabemos que este texto no es real porque le faltan las marcas de historicidad y, sin embargo, el relato es verosímil. El autor de este texto escribe con la voluntad de ser escuchado, de contar su experiencia que se vuelve insoportable y por el deseo de ser recordado… (126).

Es una declaración paradójica que para mi destaca la función de obras sobre las experiencias durante la Guerra Civil. Lo que yo creo que argumenta Santamaría es que hay valor de recontar los estados mentales y emocionales de personas que vivían durante este período igual al valor de recontar los hechos reales–los datos, identidades, acontecimientos–de la Guerra. Estos estados incluyen la necesidad de ser escuchado y recordado, y de anotar el sufrimiento como dice Santamaría. Por ser la condición humana de personas como Eulalio Ceballos Suárez–sean personas reales o personajes imaginados–los lectores del presente pueden conocerse con las experiencias ciertas.

Aunque es difícil determinar la veracidad de la situación de Eulalio, creo que el propósito principal de su manuscrito, según Santamaría, es traducir los sentimientos de la perdida, el sufrimiento, y la incapacidad a los lectores. Por él, experimentan el escaso y todo el hambre y la desesperación que viene con el. Aún por la caligrafía se puede interpretar sus emociones y su cansancio. La escena del entierro de la novia Elena fue muy poderosa leer para mi porque, primeramente, era muy gráfica la descripción de los olores, y segundamente, describió un acto que mucha gente tenían que hacer durante la guerra, sin duda. La segunda razón es lo que refiere Santamaría cuando habla de la verosimilitud; una descripción tan fuerte tendría que venir de experiencia personal. Entonces es en los detalles que se encuentran el elemento más real del manuscrito, y sobre eso hay algo que decir sobre la importancia de la ficción también.

 

Obras citadas

Colmenero, Sara Santamaría. “Los Girasoles Ciegos, de Alberto Méndez: ¿un «lugar de Memoria» de La Guerra Civil?” Pasajes, no. 24, 2007, pp. 122–129.

Memoria en Los girasoles ciegos

En nos respuestas criticas, necesitamos pensar en la critica oficial de la novela y de la memoria. En primer derroto, había un discurso de la realidad entre la memoria y también la ficticia. Como representa la guerra en una memoria ficticia?

En la segunda derrota, era la cuenta de un hombre y su niño. El hombre sufrió la muerte de su amadora y el sufrimiento del niño, del frío, y del hambre. Al fin de cuento, el autor escribe que encuentra el hombre del derroto. Que existe y probablemente es un hombre loco que todos saben como un loco escribidor que encanta poesía. Pero mi pregunta no es como era el hombre o que quiere decir el autor (buenas preguntas también), pero quiero saber si este derroto es en verdad ficticia o si hay algo de la realidad en la cuenta.

Hay tantos detalles en la cuenta que indica que todo es real. El nombre del hombre, los dibujos o palabras que no puede entender, y los detalles tan extrañas que representan el sufrimiento del hombre. Es como el autor comprende este sufrimiento y puede explicar la manera. Hay algo de verdad en la cuenta, pero como representa bien la guerra? El sufrimiento del frío, hambre, y familia es una representación de todo que paso en la guerra. En un punto en la cuento, el hombre dice que es como el esta sufriendo la guerra otra vez como otros republicanos, pero él no está en los cuarteles. Es interesante cuando vamos a leer más de la novela las diferencias entre las derrotas y como conexiona todas las cuentas.

Demasiado Sufrimiento

Durante la segunda derrota de Los girasoles ciegos, el lector se enfrenta con un cuento de sufrimiento. La segunda derrota es sobre un joven y una chica embarazada que huyen durante la guerra civil, pero ellos encuentran mucho sufrimiento en su camino.

Al principio del cuento, Elena, la chica embarazada, se muere por causa de dar a luz a su niño. Por eso, el joven tiene que cuidar por el niño sin el apoyo de Elena, creando un sentido de tristeza en él: “Sin Elena no quiero llegar hasta el fin del camino. Sin Elena no hay camino” (40). Esta cita muestra cómo él está sufriendo de la soledad, sin la presencia de cualquiera que pueda ayudarle o acompañarle en el camino.

Después de enterrar el cuerpo de Elena, el joven escribe: “El ruido de la tierra cayendo sobre su cuerpo rígido y el olor de su cuerpo en descomposición provocaron en mi un llanto tan sofocante que por un momento tuve la sensación de que también yo iba a morir” (45). Por medio de usar la sensación del oído, el olfato, y la vista, el lector puede entender el sufrimiento del joven en un nivel más profundo. La imagen de un joven que está enterrando la madre de su hijo, mientras la tierra cae sobre el cuerpo de ella y el olor de descomposición ataca la nariz del joven, es una escena llena de sufrimiento.

A lo largo de la derrota, el sufrimiento es obvio en cada página. Tenemos que recordar que todo el sufrimiento viene de la guerra civil porque ellos están huyendo de la guerra. Por eso, una cita que me hace pensar es cuando el joven pregunta “¿Cómo se corrige el error de estar vivo?” (40). ¿Cómo podemos responder a esta pregunta? Creo que él está diciendo que la muerte sería mejor que la vida llena del sufrimiento y la soledad, pero hay muchas interpretaciones posibles.

Los cuentos de guerra para jovenes

Me parece fascinantes estos libros de niños por su tema: la guerra civil. Yo no creo que yo tenía que leer un cuento de guerra cuando yo era una niña y no imagino hoy en día como explicar bien una guerra a un chico. ¿Qué es demasiado triste o sanguinario para los jóvenes? ¿Cuánto van a entender los jóvenes sobre la política, la economía, o la sociedad?

Aunque yo tengo estas preguntas, yo también entiendo porque hay una necesidad de tener libros explicando la guerra civil para jóvenes en España. En nuestra clase, hemos hablado bastante sobre la recuperación de la memoria y es igualmente importante para los jóvenes. Para no olvidar la historia y repetirla, los jóvenes igual que los adultos tienen que acordar de la historia, sin importar que sea sobre la guerra.

Yo creo que estos libros hacen un buen trabajo de explicar que paso sin echar mucha culpa a un solo partido. Me gustó mucho que hay un énfasis en la mujer en la guerra porque es importante explicar la perspectiva femenina y subrayar que la opresión de mujeres es obviamente injusta.

La primera línea del primer texto dice, “Todas las guerras son malas, pero la guerra civil es la peor de todas, pues enfrenta al amigo con el amigo, al vecino con el vecino, al hermano contra el hermano.” Esto me pareció muy interesante porque el Embajador Vallaure acabo de decirnos la misma cosa en la última clase. Veo aquí la importancia de crear una patria unida y eso empieza con los jóvenes en la escuela. Esto es una razón de muchas razones para publicar estos cuentos.