Algo que me interesa mucha en la obra de Carmen de Burgos era la representación de la maternidad. Normalmente, la maternidad es una cosa alegre y algo que todas las mujeres que tienen hijos son tan entusiadas para experimentar. Sin embargo, en La Rampa este no es el caso.
La maternidad está demostrada como una esclavitud que sufre las madres. Por ejemplo, Burgos describe el amor para un hijo como “ese amor que esclaviza la mujer, que la domino casi iraccionalmente, y al que no se puede sutraer” (153). Esta representación es tan distinta que vemos normalmente y en mi opinión es una representación más real. Mientras que creo que la maternidad es una cosa increíble, también es una cosa sumamente difícil, especialmente porque muchas de las mujeres en esta obra están solas. En este sentido Carmen de Burgos está describiendo una obra que demuestran la lucha real de maternidad y no una versión atractiva que quizás es lo que gente quiere creer.
Otro aspecto de la representación de la maternidad es el miedo constante que sufren las madres. Todo el tiempo las madres están preocupadas por sus hijas, su salud, y su bienestar. Esto es evidente en dos escenarios. Primero, cuando Isabel se da cuenta que su bebe es una hija, inmediatamente está preocupada porque sabe lo que es ser una mujer en este mundo. La segunda es la visita al doctor. Cada madre en el hospital está preocupada por la salud de su bebe. Pienso que este es normal, pero la cosa que no es normal es que cada madre supone que su hijo va a tener un problema, un perspectivo muy pesimisto.