Aunque se enseña como uno de los hechos básicos que España es un país muy católico, es muy difícil imaginar la identidad “Nation-Catholic” de un perspectiva americana en que la separación de la iglesia y el estado es fundamental, especialmente cuando las escuelas se usaban como arma del catolicismo. Yo creo que sería más fácil comprender leyes que dictara la asistencia en la misa o algo así que comprender las escuelas públicas como centros de adoctrinamiento, aunque yo crecí católica. Unos frases particulares del artículo de Morcillo Gómez me asustaron.
En la página 59, se identifica el feminismo como la amenaza mas ominosa de la alma feminina. De verdad, yo puedo pensar en muchas amenazas que podrían ser mas grave para la alma femenina que la creencia que una sea una persona con los mismos derechos y el mismo valor a los hombres. Luego en la página 62, Pilar Primo escribe que la amenaza del feminismo es el odio que les tendrían los hombres a las mujeres. Entonces, para controlar a las mujeres, son identificadas exclusivamente por sus relaciones con los hombres. Suponer que alguien tenga valor similar a los hombres es ser odiado. El uso del miedo del juicio de los hombres reduce a las mujeres simplemente a lo que parecen de la perspectiva masculina.
La implementación de la identidad National-Catholic me hace pensar mucho no solo en las mujeres, pero también en la comunidad queer en España durante la dictadura, especialmente las mujeres queer. Obviamente, lo aceptable solo fue la pareja heterosexual con niños biencatólicos. Pero durante el franquismo, los movimientos femeninos y queer estaban ganando mucha atención en otras partes del mundo. Tiene sentido que después de la dictadura, España tenía una reacción tan fuerte y progresiva.