El capítulo “Television, Realism, and the Distortion of Time” por Kathleen Marie Higgins me interesa mucho. Ella escribe sobre el uso de la television cada día en las vidas de gente en todo el mundo y como esto uso repetitivo causa una mezcla entre lo que es real y lo que es arte. Hay algunos ideas en este capítulo que quiere discutir con más detalles.
Primero, es su comparación de la televisión al arte. Yo nunco he pensado sobre la televisión como una forma artística, especialmente la no ficción y las noticias. Sin embargo, su comentario que si vemos televisión como arte es obvio que no hay una frontera entre la realidad y arte de la televisión por dos razones: “the pleasure of open-ended contemplation divorced from practical concerns and the occasion that rate provides for reflection” me ayuda entender (109). Con todos los anuncios, el público nunca tiene la oportunidad de reflejar sobre lo que vio.
Segundo, es su comentario cuando escribe, “This temporal structure, he argues, impairs the viewer’s ability to be morally responsive to horrible conditions presented by the televised news” (122). Esta cita me interesa mucho porque pienso que es muy evidente en nuestra sociedad hoy en día. Hay demasiados cosas malas que occuren en los Estados Unidos que vemos en las noticias como en Orlando o Dallas por ejemplo. Por un lado, es importante que estas problemas son vistos por cada ciudadano en los EEUU, pero por otro lado somos tan acostumbrados a las tragedias que no sentimos tanta emoción con cada tragedía.
En suma, pienso que este artículo y las ideas que presentan son muy relevantes hoy en día. La televisión es un parte grande de nuestras vidas y esta puede ser una cosa buena, pero necesitamos saber como distinguir la ficción que nos presenta y la realidad de la televisión. Si hacemos esto la televisión puede ser una ventaja, pero tiene que ser limítes y disctinciones sobre lo que es normal y lo que es peligrosa.