En la narrativa Primera Memoria escrita por Ana María Matute, la narradora Matia emplea las partes corporales para atribuir ciertos rasgos y características a personajes en su vida. Ella vive en un declive con su abuela, primo, y tía. En la novela, ella está contando su paso de niñez a la adolescencia. Durante un período de guerra, ella tiene suficiente tiempo para enfocarse en los detalles de lo que pasaba en la casa y en el pueblo.
Es evidente en la descripción de la abuela que Matia siente cierta emociones ante ella dependiendo de cómo la describe. Por ejemplo, incluye en la primera capitulo una descripción de las manos. Las manos pueden simbolizar el cariño o el castigo. En esta descripción, las manos representan la vejez de la abuela y también indica algo sobre su riqueza cuando Matia dice “le bailaban dos enormes brillantes sucios” (11). Creo que Matia se siente un tipo de distancia ante la abuela porque no menciona cómo las manos cuidan o protegen a ella como las manos de un padre normalmente funcionan.
Compara los nudillos de Borja, su primo, a los de la abuela. Me interesa esta comparación porque ellos diferencian mucho, en su edad y personalidad, pero ella encuentra un detalle muy minuto para destacar y discutir. En la descripción de tía Emilia, Matia dice que “bostezaba, pero sus bostezos eran de boca cerrada: solo se advertían en la fuerte contracción de sus anchas mandíbulas”(13). Para mí, esta característica indica que ella es estricta y no tiene mucho que decir.
También en este capítulo, ella introduce Lauro y le da el apodo “el Chino” y menciona que su dedo es “largo y amarillo” (26). Por aquí, es obvio que ella es racista y eso refleja las actitudes de los españoles a los extranjeros.

Estoy de acuerdo que es muy interesante que Matia enfoque mucho en las partes corporales de las personas, que pueden comentar en la personalidad de la persona. En el cuarto capitulo de la primera sección, Matia describe Juan Antonio y su cuerpo con muchos detalles. Ella dice que el es “muy delgado y de piel verdosa, tenía los ojos muy juntos” (63). Esta descripción puede implicar que Juan Antonio es una persona de malas habitas de la salud. Su peso bajo puede decir que no come bien y su piel verde es indicativo de que no tiene una salud bien. Esto es confirmado cuando, después, ella dice que él es un “glotón y comía muy mal” (64).
También, el uso de los manos para describir alguien está presente aquí. Matia describe los manos de Juan Antonio como “chatas y gordezuelas, estaban siempre húmedas” (63). Esto puede ser un comentario sobre el carácter de Juan Antonio porque personas con manos siempre húmedas típicamente tiene un secreto o se asocia con personas de mal carácter que siempre mentira. Esto también esta confirmada después cuando Matia dice que él todavía tiene que confesar con un cura y nunca dejo el peso que carga porque sabe que va a mentir otra vez, un posible otra explicación por sus hábitos malos. Por eso, Matia dice que el siempre esta “acechado por su Amigo-Enemigo el Diablo” (64). En general, la descripción de Juan Antonio crea la imagen de una persona de mal carácter que ella se afirma cuando describe las percepciones de las acciones de él.