En su respuesta, Julia explica algunas conexiones fuertes entre las experiencias de Prudencia y la narradora. Sus observaciones sobre las similitudes entre las dos mujeres fueron un comienzo perfecto para nuestra conversación en clase. Las conexiones que Julia observó en el texto sirven como la evidencia que Prudencia y la narradora son la misma persona. Un ejemplo es la escena en que la narradora está en el hospital con Prudencia, pero cuando ella se refiere a Prudencia, el médico le preguntó, “quién es Prudencia” como ella no está en el cuarto con ellos (Chacón 51). También, ella describe su relación con Prudencia y la relación entre Prudencia y el resto del mundo como “Prudencia y yo hemos estado siempre juntas. Nadie habla con Prudencia y ella sólo habla conmigo” (Chacón 47). Esta frase revela que Prudencia es un fragmento de la imaginación de la narradora.
La conexión entre la narradora y Prudencia y la realización que ellas son la misma persona es muy importante para expresar las experiencias de las mujeres en las relaciones violentas. La narradora crea una persona completamente aparte de ella para disociar de sus emociones y su situación. Demuestra una crisis de la identidad en la narradora a causa de su aflicción. Chacón usa la disociación para mostrar los efectos psicológicos del abuso y la opresión en los victimas. En la novela, la narradora escapa su propia situación cuando ella construye un personaje quién experiencia el trauma en vez de ella. Su disociación es un mecanismo de sobrevivir para ella.