Para responder al tema de temporalidad de la novela, Martina, la rosa número trece, estoy de acuerdo con las ideas de mi amigo, David. También, pienso que esta calidad de la novela demuestra las actitudes diferentes a los papeles y derechos de la mujer en lo resto de la trama. Por ejemplo, en la conversación entre Martina y una policía del gobierno, quien está investigando personas “comunistas” o subversivas, la policía le dio consejo a Martina: “No quieres oírme, pero lo vas a hacer: te exigiría buscar un buen marido” (López, 98-99). Martina necesita encontrar un hombre protector para cuidar a su familia y dar propósito a la vida de Martina, antes de que sea demasiado tarde. Este ejemplo apoya el punto de David, que la temporalidad de la novela enfatiza el machismo del pasado.
En mi opinión, la temporalidad de la novela destaca la fuerza de la conexión familiar, específicamente a través el tiempo. Es claro que Martina tiene un vínculo duro con Luis, porque en cada acción hace, piensa en las palabras y la mente de él, y como ella puede actuar para proteger la familia. Pero también, hay una conexión generacional que es acentuada por la temporalidad de la novela. Paloma es obsesiva de buscar a la historia de su familia pasada. Ella, en su búsqueda, esta honrando la adversidad se afrontaba. Pienso que la temporalidad enfatiza la necesidad de enfocar en la herencia para observar como existe ahora en tiempo.