Como hemos dicho en la clase, nuestra protagonista, Celia, siempre está madurando por el curso de la novela. Vemos, al principio, una niña inocentísima, que no puede comprender el mundo desgarrado por la guerra en que vive. Al final de los primeros cuatro capítulos, todavía la tiene, aunque está empezando a perderla. Sin embargo, al terminar el capitulo seis, vemos que Celia está engullido por la guerra civil, y su inocencia está casi completamente perdido.
Cuando empieza la novela (y por mucho de los primeros capítulos), todo lo que ocurría con respeto a la guerra fueron cosas que ella solamente oyó: escuchando a los tiros lejos de la noche, los voces cuando está en el sótano de su abuelo; todo eso un forma que usa Elena Fortún para mantener su inocencia. Pero vemos ahora que eso no es la realidad para Celia. Al principio de capitulo cinco, ella escucha directamente a los voces de su tía y Gerrardo cuando le están abduciendo los milicianas (77). En el capitulo seis, está despertada Celia por Valeriana muy temprano para que ella puede ayudar a esconder los cuerpos de los asesinados antes de se levantan los niños (85). Eso me parece muy profundo, no solamente porque ella está directamente en contacto con esos hombres muertos, sino porque hay una separación obvio entre Celia y los otros niños. Eso obvio que ella ya no es una niña a los ojos de las otras. Y finalmente, Celia habla directamente con María Luisa por el teléfono para aprender sobre el futuro de su casa y su padre (94).
En todos estos ejemplos, no hay un “middleman” (por decirlo así) como era antes. Ella no está preguntando a los mayores que ocurrió y aprende sobre los eventos de ellos. Celia está allí: oye, ve, y interactúa con las personas de la guerra sin la ayuda de otras. Está vinculado íntimamente con la Guerra Civil, y no tiene la capacidad de mantener so inocencia. En mi opinión, a este punto de la novela, Celia es más una adulta joven que una niña.

Allen, me encantan muchas de las ideas que has compartido. Estoy completamente de acuerdo que el tema de la inocencia, y más específico, el tema del proceso de perder la inocencia es fundamental para entender la magnitud de esta novela. Sin embargo, creo que hasta este momento en el cuento, Celia no ha perdido toda su inocencia, aunque es obvio que ella está madurando rápidamente como has explicado.
Con respecto al proceso de madurar, al principio del capítulo V, hay un ejemplo en que Celia actúa como una madre claramente: “‘¿Se han portado bien?’ Valeriana me asegura que han sido dos ángeles,” (72). De esa forma, podemos ver que Celia ha acogido el papel de ser madre para sus hermanas. A pesar de los momentos en que Celia actúa más madura, hay varios ejemplos en Capítulo V y VI que muestran las manera en que ella tiene la inocencia todavía.
A lo largo del todo el cuento, Celia es la narradora y los lectores reciben toda la información sobre la Guerra desde la perspectiva de ella. En esta manera, estamos madurando y tomando consciencia de los sucesos de la Guerra en el mismo momento de Celia. Un ejemplo en que vemos la inocencia de Celia es cuando ella defiende a su padre sin saber todos los detalles de la situación: “…yo creo en papá, yo sé que él tiene razón siempre, y que si él defiende a los milicianos es porque la justicia está de su parte,” (73). Esta cita muestra que Celia no entiende los dos lados del conflicto con profundidad, y ella solamente está defendiendo su papá porque tiene fe absoluta en su papá. Además, hay otros momentos en que la inocencia permanece para Celia, especialmente mientras ella llora cuando su tía sufre de la locura después de encontrar Gerardo en el Deposito (80). En definitiva, estoy de acuerdo contigo que Celia ha perdido mucha inocencia, pero ella tiene una parte de inocencia todavía.
Hola Allen,
Tu entrada me hace preguntarme si sea posible perder la inocencia indirectamente, a través de otro. Dado que esta novela fue y todavía es tan importante para jóvenes españoles aprender sobre la guerra civil, indudablemente los lectores se sentirían el misma trauma que sufre Celia. El artículo crítico para mañana dice que, “a lo largo de sus páginas se puede observar claramente cómo Celia va madurando, cómo hechos terribles al principio apenas la sacuden, y al final, sensibilizada por una guerra que no comprende, cualquier pequeña cosa aterra al personaje infantil” (Torres). Aunque no hemos llegado al fin todavía, esta cita me dice que Celia nunca se adapta a la guerra, y de hecho se vuelve más sensible y traumatizada con el paso del tiempo. En este caso, la maduración no significa una vida más fácil.
A diferencia de los adultos en la novela, Celia no elige apoyar un lado de la guerra por sus convicciones políticas ni por su lealtad a un partido particular. Ella busca su posición en todo el conflicto por presenciar asesinatos y injusticias con sus ojos propios. Según la cita antes, ella nunca se lleva a comprender la guerra enteramente; sólo se la experimenta por eventos personales y alarmantes. De esta manera, su perspectiva de la guerra siempre queda inocente, pura, y impecable. Como dije en la clase el martes, ella personifica la Tercera España.
Volver a mi punto al comienzo, Celia empieza como una muchacha inocente, y este elemento de su personaje le da verosimilitud. Los lectores jóvenes de hoy son inocentes intrínsecamente porque no han vivido por la guerra. Entonces los lectores y Celia son conectados por esta vínculo de inocencia en la inicia. De ahí, los lectores siguen por el paso de Celia y también maduran por acontecimientos traumáticos y forman una vista de la guerra que tiene menos que ver con las políticas y más que ver con la injusticia personal. De esta interpretación, ellos aprenden sobre la guerra sin elegir un lado, sólo por experimentar el aspecto humano y emocional a través de Celia.
La madurez es una tema obvia en este libro, especialmente en referencia a Celia durante la progresión del cuento, pues es bueno que escribiste sobre dicha tema. Estoy de acuerdo contigo que Celia aparecía “inocentísima” al principio del libro. Lo que noté era el entusiasmo que Celia visualiza durante la novela, pero particularmente en el principio del libro cuando esta ayudando a Valeriana con las niñas y cuando están escapando de Segovia. Me parece que la inocencia y el entusiasmo es un poco gracioso aunque Celia tiene un papel serio en la educación de sus hermanas.
La violencia ocurre, la guerra empieza, y el destino de Celia cambia repentinamente. La exposición que Celia esta requerida para tratar de es casi sorprendente (sangre, muertos, heridos), al punto que vemos Celia empezar ser un líder en su manera única. Haces buenos puntos, notando que María Luisa le llamo desesperadamente buscando alguien ayudarle. Dice mucho sobre el personaje de Celia, que María Luisa decidió llamarla (aunque María Luisa sugiere que la padre de Celia puede tener un idea sobre lo que hay a hacer), y Celia demuestra su responsabilidad y sus capacidades cuando decide tratar a resolver el problema. Habla con Rosalía, que le dice que necesita ir a la policía (96). Aunque al final Celia no pudo ayudar María Luisa conseguir mas información sobre su padre y hermano (además de que el hermano está detenido) vemos Celia tomar acción para ayudar a su amiga. Ella habla con su papa y va a la policía también (98). Por los fines de Capitulo VI, Celia es adolescente activa, y madura, lista para ayudar a todos y involucrarse en todo
Allen,
Una idea que me dio interés es la que mencionaste sobre el contraste entre los niños (o hermanitos) de Celia y Celia. Como dijiste, “hay una separación entre Celia y los otros niños.” Ahora, obviamente eso es la verdad. Es algo que es muy aparente en el libro, pero la cosa que no he di cuento antes es que Celia no aparece como una niña en absoluta. Nunca yo comparé Celia a sus hermanitos en términos de la edad próxima, porque siempre vi a Celia como la madrecita, o el personaje especial que tiene características únicas. Pero ahora la realidad que Celia ES una niña me golpea. Elena Fortún pinta a Celia como una madrecita, y sus hermanitos como niños que son los que una persona espera de los niños (con actitudes jóvenes, una falta de conocimiento, y otros ejemplos). Y este contraste es muy fuerte, demostrando la transición que ha pasado en Celia de una niña como sus hermanitos a una madrecita.
Y en conclusión, este realización de la separación de Celia y su inocencia conecta a su propósito-que esta guerra ha cambiado a Celia permanentemente. Ella está en el “punto sin regreso,” sus experiencias con los muertos y la guerra personalmente no pueden ser poco memorables nada más. Ella tiene un impacto irreversible con la exposición a la guerra y las cosas horribles de luchas (políticos o físicos). Y la influencia del mundo en este manera es revelado por el contraste entre las personalidades/actitudes de los hermanitos y de Celia-una chica quien debe ser inocente y como una niña, pero ahora una chica quien tiene que ser una adulta prácticamente. Ella no pido eso, pero no puede crecer en regreso. Desafortunadamente, estoy de acuerdo Allen, ella ha perdido su inocencia y no puede mantenerla.