En la primera parte de esta novela, antes del comienzo del capitulo uno, hay algunas letras que el autor incluye como una parte de la novela. “La carta anunciando el envió del original” por Pascual Duarte se explica porque él decide de enviar esas memorias (el resto de la novela) al Señor don Joaquín Barrera López. En esta carta es muy interesante que toma mucho tiempo hablando de su memoria que es “más ha de tener de maldito que de cosas algunas” (6). Eso implica que Pascual hace algo en su vida bastante malo. Además de eso, el dice que quiere “descargar, en lo que pueda, [su] conciencia con esta pública confesión” (6). El uso de la lengua como eso indica al lector que Pascual también hizo algo muy terrible que quiere arrepentirse por. Finalmente, en esta carta un poco anterior, él dice, en relación con si no envía esas memorias al Señor, que “prive de esa manera a algunos de aprender lo que yo no he sabido hasta que ha sido ya demasiado tarde” (6). Este presagia demuestra a los lectores que van a aprender algo crucial para evitar el destino que Pascual tiene.
Es interesante que después de esta letra se empieza el primer capitulo con “Yo, señor, no soy malo” (11). Este parece casi como una contradicción de lo que la carta implica sobre su carácter. Después de esto, Pascual habla sobre el destino y lo que implica sobre su vida, pero no directamente habla de su destino y lo que pasa al final de su vida, que es el momento de la carta. Hay un poco de alusiones de que puede pasar en su vida, pero ahora no sabemos con certeza. Cuando habla de las diferentes personas y al final dice que “hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya…” podemos inferir que algo pasaba en su vida que fue permanente y él tenía que vivir con este por la duración de su vida (11).
