Las palomas y el contraste entre Natalia y Julieta

Estamos hablando mucho sobre el símbolo de las palomas, que ocurre mucho en estos capítulos. El primero vez en que vemos un pájaro es cuando Cintet describe su viaje a Cartagena y “les había entrado el pájaro dentro” de su avioneta y “el pájaro había quedado medio muerto panza arriba”(154). El entrado de este pájaro es un paralelo a los palomas que dominan la casa de Natalia. En los dos casos los pájaros deben ser símbolos de la paz pero en vez de esto causan caos y estrés. El símbolo del pájaro ocurre otra vez cuando Natalia dice “Tenían en casa dos bocas abiertas y no tenía nada con que llenarlas”(167). El imagen de los chicos con bocas abiertas es una alusión a las acciones de pequeñas palomas. Puede ser símbolo de la culpabilidad que ella sienta sobre el hambre de sus hijos y también puede ser una referencia al hambre de las palomas o la falta de paz en el país, porque las palomas son símbolos para la paz.

Un contraste interesante que nos enseña sobre el estado mental de Natalia es el que existe entre ella y su amiga Julieta. Julieta la cuenta sobre su noche increíble con su hombre. Ella dice que “Habían dormido una noche juntos sin que pasarse nada; y que por eso estaba tan enamorada, porque era tan buen chico y le parecía que la quería como pocos saben querer” (158). El hecho que él “la quería como pocos saben querer” nos hacen pensar en la indiferencia que Quimet sienta para Natalia. Además, Julieta dice que él “Tenía los labios hechos para hablar bajito y dar tranquilidad” (160). Quimet, por otro lado, no es tranquilo, él es abusivo y le gusta violencia o tomar riesgos con su moto. A causa de estos contrastes Natalia se siente muy deprimida y dice que “todas las cosas bonitas de la vida…no se habían hecho para mí” (160) que nos muestra que ella está muy triste pero está resignada a su condición.

El control en La plaza del Diamante

En el principio de la novela descubrimos que la narradora, Natalia, tiene una madre muerta. Ella repite este hecho muchas veces en los primeros capítulos. El propósito de esta repetición es decirnos que la falta de la madre es algo muy importante para ella, porque cuando la madre está muerta ella no tiene el “poder aconsejar[le]”(10). El deseo para consejos maternos nos indica que ella se siente, y es, inexperto en el conocimiento de cómo ser mujer. Ella también necesita vivir sin una sistema de apoyo y por eso es muy vulnerable. Asimismo, ella es una persona que quiere dar placer a otros. Ella dice que “sufría si alguien me pedía algo y tenía que decirle que no”(9). Su incapacidad decir no además de su falta de una madre crea una personalidad peligroso, y sugiere que personas van a aprovecharse de ella.

La persona primeria que explota a Natalia es Quimet. Él toma control de ella en muchas maneras. La más fascinante es que ella la llame un otro nombre: “Colometa” (13). Cuando el la da un otro nombre el toma su identidad y le hace su un posesión que es completamente de él. Lo mismo ocurrió en el libro Wide Sargasso Sea de Jean Rhys. La acción de renombrar es símbolo de la creencia que hombres tienen que las mujeres son objetos para poseer. Ellas no deben tener una vida y identidad a fuera de su hombre. Es evidente que Quimet tiene esta creencia. El se puso muy enojado cuando él veo que el pastelero estaba siguiendo Natalia con sus ojos (21). El hecho que él está celoso de un hombre que solo está mirando su mujer nos indica que él quiere tenerle solamente para sí mismo y necesita tener un control completo.

Las vidas cotidianos de la narradora y Prudencia

Estamos hablando mucho sobre las relaciones entre la narradora y Prudencia. Me interesa mucho dos escenas similares que describen la acción de ver. En una la narradora describe su propia experiencia. Ella dice lo que hace cada día y pone énfasis en el hecho que todos sus días son iguales. Unas de sus acciones normales es “mirar por la ventana” y ver “pasar a la gente por la calle” (Chacón 79). Su deseo de ver otras personas viviendo es simbólico de su carácter pasivo. Ella nunca lucha contra con mucho fuerza contra los abusos de su marido y ella no toma acción para vivir la vida que quiere para sí misma.  A pesar de su insatisfacción con su vida ella dice que “Yo nunca me aburro” (79). Ella le gusta ver el pasando de otros quizás porque tiene tanto miedo para vivir su propia vida.

En una otra viñeta la narradora describe Prudencia haciendo la misma cosa. Ella dice “Prudencia no sabía muchas veces que yo la estaba mirando. Cuando se quedaba parada delante de la ventana durante todo el día, con una copita de anís. Me daba mucha lástima verla así” (86). Prudencia hace la misma cosa que ella pero la narradora no tiene la misma actitud positiva. Esto nos revela la propositito que Prudencia tiene para la narradora. Ella la da la perspectiva para ver si misma con más claridad. Esto puede ayudarle ver su daño y quizás inspirarle tomar acción para cambiar su vida y su condición mental.