Algo que me intereso en la novela Nada fue el tono de horror que note desde el principio de la novela. Eso no lo había esperado porque inicialmente me pareció un género no muy adecuado para una novela fijada en la posguerra. Pero ahora yo pienso que el tono trabaje bien con los temas de la novela. La novela empieza en una forma que me recuerda de una película de horror, porque empieza con la protagonista mudando a un lugar nuevo. Andrea llega en Barcelona en la medianoche, que es un tiempo más ominoso para pasar por la ciudad. La descripción de la casa establece la escena como una casa de horror. La falta de luz, las telarañas, y el desorden de la casa me parece como una casa embrujada. Es más que la descripción del tío Juan es tan miedosa: “Tenía la cara llena de concavidades, como una calavera, a la luz de la única bombilla de la lámpara (15).” Luego Andrea piensa que “parecía una casa de brujas aquel cuarto de baño (17).” La dinámica de la familia siente muy tenso y oscuro cuando llega Andrea, especialmente Juan el tío que tiene la cara torcida. Cuando el trata de sonreir, casi asusta a Andrea. La tía Angustia es aún más espantosa, porque ella es muy seria y amenaza a Andrea en una forma escondida. “Y luego, en un misterioso susurro a mi oído: -Yo nunca duermo, hijita, siempre estoy haciendo algo en la casa por las noches. Nunca, nunca duermo (18).” La familia y la casa ambos llevan el tono y escena a ser semejante a una película de horror y pienso que eso es muy interesante para esta novela.