En capítulo XVIII de la novela, Natalia usa el capítulo entero para describir la casa dónde ella trabaja con muchos detalles. En su descripción, ella recalca los contrastes que existen dentro de la casa entre una casa grandiosa y una casa destartalada. Los ejemplos incluyen la cocina antigua que está llenado de hollín o el armario en el comedor que tiene muchas carcomas (ick!). También en la bañera de Nerón, Natalia dice que “la borra de humedad que mirada de cerca brillaba como cristal” que produje una imagen interesante porque cristal es un elemento muy elegante pero la borra de humedad es algo que se asocia con mal estado (Rodoreda, 101).
El estado de la casa puede representar el estado de España en el tiempo antes y durante la guerra porque el país estaba cambiando con la Segunda República y los derechos ampliados pero durante la Guerra Civil, las reliquias y los derechos nuevos estaban ruinado a causa de la destrucción y Franco. Al mismo tiempo, había los remanentes de un pasado antes de la República Segunda cuando la clase alta tiene todo el poder, la época grande por los miembros de la sociedad como la familia que tiene la casa. Rodoreda usa la perspectiva de Natalia para enfatizar los contrastes de la época porque ella puede describir el mundo en una manera simple pero pertinente. Al fin del capítulo, ella reconoce que ella “habla tanto de la casa” pero en su perspectiva, el estado de la casa es un “rompecabezas” (104). La confusión de Natalia cuando ella estaba caminando por la casa y observando los contrastes representa la confusión de los españoles en el tiempo antes de y durante la Guerra Civil cuando nadie sabe cómo proceder y reparar las fisiones sociales entre la clases altas y las clases bajas en el país. Rodoreda expresa los sentimientos de perdido y confundido de la gente de España en una manera muy creativa a través de la narración y las descripciones de la casa en este capítulo.