La Exclusión sin Razón

Cuando estaba leyendo Graham, 6b, mi corazón se rotó por los niños. Especialmente en las páginas 130-131, cuando habla sobre los desaparecidos de España. Principalmente, cuando leí que los padres de la clase de trabajo fueron vistos por Franco como “’unfit’ to raise them,” absolutamente no estuve de acuerdo. Este es basado en una opinión sin hechos, sin evidencia, solamente con el propósito de “purificar” con una priorización absurda. También, es un poco irónico porque la clase de trabajado prácticamente supone la clase alta y provisiona por las ciudades (en recursos, fuerzas, y otras cosas y servicios). Por eso, obviamente las personas son necesarias y “fit” para cuidar de los niños y contribuir a la sociedad. Franco no tuvo nada de la razón, en mi opinión.

Finalmente, es tanto horrible lo que ensenaron a los niños los campos o reformatorios. “The children were told that they too were irrecuperable,” y como dice el hombre de esa experiencia horrífica, como resultado ellos perdieron sus identidades. La deshumanización de la gente durante una guerra es suficiente malo, ¡¿pero de los niños?! Esa edad tiene la oportunidad para ser influidos en muchas áreas de la vida-de mente, de sobrevivir, de corazón, todo como así. Y crecer en una situación sin amor, con la presión de ser alguien que las Franciscas dicen no es posible…no puedo pensar en el impacto que este tendría en el perspectivo y la vida de un niño o una niña. Como terminó ese párrafo, los niños no regresaron de los campos o reformatorios como humanos, pero como una fantasma. Es tan horrible, los pobres niños.

El hambre y la república

Yo he gustado mucho leer Helen Graham’s The Spanish Civil War: A Very Short Introduction al mismo tiempo que Celia en la Revolución porque nos ofrece el contexto histórico de Celia. En estos últimos capítulos que hemos leído, el hambre consume Madrid debido al acercamiento del fin de la guerra. Celia está con mucho hambre y leemos que todo Madrid está tratando de asegurar su comida. Aunque el gobierno puede por un tiempo repartir porciones de comida muy modesta, no hay suficiente comida en Madrid para todos. En vez de pagar con dinero para servicios comida empieza a ser la moneda de Madrid. Dice un hombre en Celia, “¿Dinero? ¡Bah, el dinero no se come, compañera!” (Celia 289). Esto sirve como un microcosmo para un gran problema de La República: el pacto de no intervención. El dinero de La República tampoco sirvió en el mercado internacional. Mientras tanto, Franco podía recibir los recursos necesarios para seguir adelante en su conquista, incluyendo el control de los portes que también afectó La República. Graham escribió que uno de las metas de Franco era atacar la moral de los ciudadanos Republicanos. Esto lo hizo exitosamente porque, “Hunger too eroded hope.” (Graham 105). También Celia está muy afectada por el hambre como los demás. Dice Celia, “La preocupación de la comida me vacía el pensamiento,…” (Celia 277). El hambre es una de los armas más impactante que destruyó la moral de los Republicanos.