“Siempre tendré a Dios…”

A lo largo de la guerra, la iglesia está en el medio del conflicto, por último afectando la relación entre la gente española y su propia fe. En algunos momentos de la guerra, la iglesia está bajo control del Franco contra la República. Durante el dominio de la República, fue decretado que “El estado español no tiene religión official,” y la República exilió a todos los jesuitas en el proceso. Por eso, la iglesia tenía una imagen complicada para las personas españolas durante la Guerra Civil.

En capítulo XV, Celia habla con Jorge sobre las políticas. Antes de despedirse, Jorge advierte a Celia que “Tu padre tampoco sabemos cuándo vendrá contigo… tus hermanas no estamos seguros de dónde están…Los bombardeos arrecian.” En esta cita, podemos ver que la guerra fue un tiempo de incertidumbre y miedo, pero Celia responde en confianza, diciendo que “Siempre tendré a Dios,” (192). De esa manera, creo que Celia puede ser una parte de cualquiera de dos lados. Por un lado, puede ser que ella sea ignorante del conflicto entre la República y la iglesia, o puede ser que ella esté mostrando mucha madurez por mantener su fe a pesar de todos los horrores que ella ha padecido.

En mi opinión, creo que es una mezcla de los dos lados. Como hemos visto más temprano en el libro, Celia no se da cuenta de todo el significado de lo que está pasando. Sin embargo, ella sabe lo suficiente para entender que existe conflictos entre la República y la iglesia. En esta manera, Celia ejemplifica una Cristiana ideal porque ella mantiene la fe a pesar de todos los pecados que se acercan. Además, parece que la fe es un modo de sobrevivir la guerra para Celia porque la fe le permite a creer en un futuro más brillante que hoy. Gracias a la fe, Celia puede creer que todo estará bien y que se reunirá con su familia al fin y al cabo.