La novela Los delitos insignificantes no se está separada en diferentes partes o capítulos fijos, facilitando el desarrollo de múltiples temas a lo largo de la narrativa. Hay un flujo de ideas que se quedan allí en el fondo de cada sección, mostrando al lector las vidas de Ortega y Quirós en conjunto con la una a la otra o separadas. Unos temas que yo he notado son el fracaso, el contacto humano y los opuestos. Unos temas pertenecen más a Ortega o más a Quirós pero todavía tienen algo que ver con los otros personajes.
El fracaso y Ortega no son fáciles de separar. Él se siente casi perseguido por sus sentimientos y pensamientos de su frustrada carrera e inhabilidad de escribir de nuevo a pesar de tener todos esos libros alrededor de él en su casa y tiempo y espacio para escribir. Ortega ni siquiera pude terminar esos libros, otro ejemplo de su tendencia de “fracasar”. El ejemplo más descorazonado para mi es el hecho de que Ortega ni siquiera tiene una relación buena y exitosa. Sus padres ya murieron, Ortega no habla con su hermana y no tiene una pareja con quien compartir su espacio, opiniones o vida.
Como resultado, no creo que Ortega se siente muy feliz o satisfecho. Eso va a tener sus implicaciones en la novela y la manera en que Ortega se relaciona con todos los demás. Estoy muy interesada en ver cómo esto se manifiesta entre la novela y cómo Quirós afecta a Ortega y sí es una manera positiva o negativa. Quirós viene de origen muy diferente que Ortega y puede traer una perspectiva necesaria para empujar Ortega en una dirección más enfocada y exitosa.
