Tiempo en Los delitos insignificantes

En las primeras páginas del libro, podemos ver que Álvaro Pombo ya está incluyendo temas claves de la narrativa. Primeramente, existe una importancia de la hora del día y de la cantidad de tiempo que duran cosas diferentes. Por ejemplo, la primera frase de la novela es una pregunta sobre que hora es, y en la página 26, Ortega pregunta Quirós cuantos años ha conocido su novia, a que responde Quirós, “veintiún años.” Hay muchos casos en que Ortega o Quirós hacen referencias a periodos de tiempo, que alude a la importancia de la cronología en la novela. Siguiente, hay una énfasis en edad. Aprendemos sobre Quirós en una línea de tiempo, leyendo “Su madre y su abuela se habían odiado sin tumulto y sin pausa durante los últimos diez o doce años…y de los diez a los quince años, Quirós se volvió corre-vey-dile” (16). Ortega habla sobre que hay “nada de buscar, nada nuevo de encontrar” en su edad, valorando la juventud sobre la vejez.

En general, nos presenta una obsesión con tiempo, y es más obvio cuando leemos en la narrativa, “El verano en Madrid siempre es muy largo. La vida humana siempre corta” (12). Esta cita da sentido al comentario de Ortega, que afirma que “no tenía nada que perder. Ni nada que ganar” (9). El autor introduce un sentimiento de desesperanza en las primeras páginas de su novela atribuido al paso de tiempo, y también implican el significado de la diferencia de edad entre los dos hombres.

2 Replies to “Tiempo en Los delitos insignificantes”

  1. Pienso que la concepción del tiempo en la novela está muy importante. Mi impresión primera de la novela es que una novela de “bildungsroman.” No se si es “bildungsroman” en todos los aspectos, pero en la segunda parte los personajes están empezando a darse cuenta que sus sexualidades no son normales de acuerdo a la sociedad. Quirós está quince años y, en mi opinión, es exactamente la edad o el tiempo en la vida que una persona está explorado su identidad. En otro sentido, es el mismo para Ortega, aunque está ocurrido más tarde en su vida. En el mismo tiempo los hombres están explorado sus partes de sus identidades, ellos también se dan cuenta de que sus sexualidades están en conflicto con las normas de sociedad. En página 82, Ortega dice “A mi no me gustan lo chicos afeminados. Yo no soy homosexual.” El sentido debajo de esta declaración no es verdad—es una reflexiva porque la sociedad y la cultura ha aprendido Ortega que la homosexualidad no es aceptable. Pero, tarde en el capitulo, Ortega dice sobre la abierto de una puerta: “Al abrir la puerta de la casa, Ortega tenía la sensación de haber llegado al final…el final de su reserva” (85). Es el final de creer las normas de sociedad y los permite dominar su vida. Es “bildungsroman” en un sentido porque Ortega permite su identidad para vivir en lugar de las normas de sociedad. El tiempo de esta realización es más tarde en su vida, pero, en el mismo tiempo, tiene sentido porque es el medio de la vida.

  2. En esta parte del libro, podemos ver un poco del efecto del tiempo en la personalidad de Quirós, y específicamente el efecto del tiempo sin amor de su madre. Nuestro conocimiento de esta relación difícil con su madre puede ayudarnos a entender su trato a su novia, Cristina. Al principio de esta sección, leemos una conversación entre Quirós y Cristina que es muy emblemática del efecto de una niñez sin mucho amor de su familia. Quirós es muy maleducado cuando él está hablando con Cristina, y parece que los dos realmente no tienen una relación saludable y cariñoso. Él dice cosas como, “¡[a]y, por Dios, qué tonto eres!” (68) y “¿[q]ue qué me voy a poner? Yo qué coño sé, el frac, mira tú…Una chaqueta y una corbata, como todo el mundo” (69).

    Pombo también utiliza esta relación entre Quirós y Cristina para enfatizar la diferencia entre Cristina y Ortega en la mente de Quirós. Por ejemplo, en un momento Quirós piensa a sí mismo, “¡[q]ué no daría el pobre Ortega por verme así! ¡Y esta imbécil lleva ya dos horas dándome el coñazo!” (68). Quirós obviamente no habla con Cristina con mucho respeto, pero también es evidente en sus pensamientos que él está haciendo una comparación entre Ortega y Cristina, y a diferencia de Cristina, Quirós cree que Ortega es muy especial.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *