Como ya hemos leído en los blog posts y hemos analizado en la clase, Pascual no es un hombre quien puede controlar sus emociones y formar sentimientos saludables o sostenibles fácilmente. Sin embargo, vemos un cambio en las cartas de Pascual en este turno de capítulos. El empieza a añadir más sentimientos, más instantes donde él muestra que si puede pensar y actuar sin sentir esos escalofríos.
Vemos a Pascual en capítulo 17 pensando en como sería su vida si se quedó en la cárcel. Esta reflexión se enfoca en los miembros de su familia porque ellos son todo lo que el tiene en la vida ahora. El menciona como tendría menos tentaciones para reaccionar fuertemente contra su mamá y Rosario porque ellas iban a morir y cambiar de apariencia. Pascual todavía está echando la culpa a ellas y no se esta admitiendo su responsabilidad. No he crecido suficiente en su desarrollo emocional, pero, por lo menos, sí reconoce como puede ser mejor hombre con no actuar contra la gente. El también habla del cariño que siente para Esperanza. Esto es un sentimiento que no ha sentido en unos años y no es tan deshumanizante como Pascual puede ser con las mujeres.
Pero, no viene como una sorpresa a nadie cuando Pascual mata a su mama. Esto es porque el no sabe como separar sus instintos de sus pensamientos, probablemente gracias a todo el trauma emocional que el aguantó en su niñez. Vemos que el no cambió allí adentro, aunque el estaba reflexionando sobre su vida. Su reaccion a viendo señor Gregorio y no recibiendo suficiente simpatía muestra que Pascual se quedo con la idea de que el merece mas atención, como un niño. Pascual tiene la capacidad de ser cariñoso, como es con Esperanza, pero al final, su inhabilidad de crecer y procesar pensamientos racionales lo pone de nuevo en una instancia de violencia.
