Mi primera reacción después de leer el último capítulo fue una mezcla de tristeza y empatía para la situación con Pascual y Lola. Por algún momento, pensé que había alguna esperanza en la vida de Pascual porque estaba contenta y emocionado por el nacimiento de su bebe. También fue un parte importante de su relación con Lola y el nacimiento creaba una conexión intima con ellos.
Sin embargo, Camilo José Cela elige trastornar la trayectoria de la historia y continúa la tragedia de la vida de Pascual que culmina en el asesinato de la yegua. Por un lado, entiendo la ira dentro de Pascual porque este animal le ha robado de la única cosa en su vida que le trae placer. Pienso que Pascual quiere una oportunidad para mostrar el mundo que él puede ser un buen padre en contraste de sus propios parientes. Necesita una manera para compensar para las dificultades en su vida y contribuir una cosa buena al mundo. Obviamente, como hemos hablado en clase, la violencia de su familia ha impactado todos los aspectos de su vida, pero especialmente con la posibilidad de tener una familia. Es una manera por él para cambiar el ciclo de violencia y turbulencia que lo ha seguido toda su vida.
Como un lector, quiero que Pascual tenga una oportunidad no sentir como un completo fracaso y que el Dios lo está castigando. Mientras su reacción al aborto es bastante violenta, Pascual no sabe como tratar de problemas porque en su juventud, solamente vio soluciones violentos y su mente está afectado por esta falta de empatía. Ahora, asumo que él se siente roto y sin propósito porque pierde su manera para probar que él es diferente que su familia.
