El simbolismo del “cuarto de atrás”

En el último capítulo, Carmen describe el cuarto de atrás con nostalgia, “Era muy grande y en él reinaban el desorden y la libertad, se permitía cantar a voz en cuello, cambiar de sitio los muebles… era un reino donde nada estaba prohibido.” Para ella y su hermana, el cuarto es “un reino” en que ellas puedan hacer y decir algo y imaginar un mundo alternativo sin temor. Es importante que el cuarto está en el fondo porque el frente de la casa representa el orden y la responsabilidad que muestran al sociedad.

Pienso que el cuarto de atrás simboliza el parte de su mente que guarda sus recuerdos de su juventud porque ella no quiere enfrentarlos debido a la dificultad de recordar esta época. Por esta razón, por muchos años, ella los ha reprimido en el fondo de su mente como una manera de tolerar y enmascarar el dolor en la misma forma de su juventud en que el cuarto estaba una escape de la realidad. Esta novela representa su viaje de regresar al cuarto, o entrar este parte de su mente, como una manera de finalmente confrontar a las memorias y los demonios en su mente. Por eso, porque este espacio es tan intimo, ella necesita crear un interlocutor imaginario que ella permite a entrar en su “cuarto” o su mente. A través de la novela, los temas de la soledad, la fantasía, y la memoria se cruzan para mostrar la dificultad de mostrar un exterior al mundo en concordancia de las reglas de época, mientras mantener otros pensamientos interiores que deben ser escondidos dentro del mente.

La inocencia de la juventud en la guerra

En capítulo 2, Carmen revela más hechos sobre su adolescencia y su vida como una joven durante el régimen del Franco en su diálogo con el hombre negro. El hombre le pregunta algunas veces sobre su felicidad y sus experiencias creciendo en un tiempo turbulento y represivo. Típicamente, como leímos en Primera Memora, la violencia y la presencia de una guerra interrumpe la inocencia infantil y acelera el proceso de crecimiento porque los niños están preocupados con la posibilidad de morir. Sin embargo, Carmen admite que como una niña, no entendía la guerra como un mecanismo espantoso porque fue “tan irreal”; en vez, ella dice que va al refugio después de una advertencia de bombas era, “un juego inventado por los mayores” (54). Su falta de entendimiento crea un efecto en que hay una fusión de dos mundos: lo real con la violencia actual y lo fantástico en que la guerra es un juego que los jóvenes disfruten.

Este tema vuelve en el final del capítulo cuando Carmen habla sobre la posibilidad de felicidad durante su adolescencia. En su mente, está luchando con sí misma sobre porque no sabe si es aceptable admitir que no sintió furia o enojo hacia la dictadura durante su infancia. Dice, “Podría decirle que la felicidad en los años de guerra y posguerra era inconcebible, que vivíamos rodeados de ignorancia y represión…superponer la amargura de mis opiniones actuales a las otras sensaciones que esta noche estoy recuperando.” Otra vez, el lector observa la duplicidad del mundo actual lleno de matanza y represión y el mundo que Carmen recuerda como el lugar con helado delicioso y juegos divertidos. Este conflicto enfrenta la idea que su perspectiva como un adulto que conoce las atrocidades de Franco manipula sus recuerdos como una niña contenta porque Carmen no quiere que su felicidad parezca un signo de apoyo a la época de Franco. La existencia de sus dos voces, uno de su juventud y uno de hoy, crea una narración íntima y revela el papel de edad en el proceso de conocimiento.

La distancia física y emocional en la isla

Para iniciar la conversación sobre esta novela, quiero investigar el tema de distancia emocional y física porque pienso que este tema va ser muy importante a lo largo del resto de Primera Memoria. En pagina 13, la narradora habla sobre “la hipócrita paz de la isla” porque la guerra aparece “fantasmal, lejana y próxima a un tiempo, quizá más temida por invisible.” Aunque la guerra no ocurre en la isla, todavía los ciudadanos experimentan las repercusiones del conflicto. Es interesante que ella enfatiza la posibilidad que la gente tiene más miedo de la guerra a pesar de la distancia física. Debido a esta distancia, hay una ambigüedad de las acciones en la guerra que crea un ambiente de curiosidad y aprensión sobre las acciones. Ella habla sobre la nueva importancia de la radio, que ahora tiene “algo mágico y feroz” porque es la única manera para recibir noticias sobre la guerra (19). Es interesante porque todos se confían en la radio para proveer actualizaciones de la guerra civil y por eso, soló tiene una perspectiva singular que debe ser influido por prejuicios o propaganda. Contribuye a una distancia emocional porque los ciudadanos quieren saber más y entender la situación mejor, pero sienten desconectados y inquietos debido a la falta de información y la separación. Como la narradora indica, la distancia crea una paz falsa en que el ambiente parece tranquilo, pero la invisibilidad del conflicto crea una tensión escondida que permea toda la sociedad y añade un elemento desconocido y extranjero. Estoy curioso observar como la distancia continúa afectar las relaciones entre los personajes y contribuir al incertidumbre.

Empatía por la rabia de Pascual

Mi primera reacción después de leer el último capítulo fue una mezcla de tristeza y empatía para la situación con Pascual y Lola. Por algún momento, pensé que había alguna esperanza en la vida de Pascual porque estaba contenta y emocionado por el nacimiento de su bebe. También fue un parte importante de su relación con Lola y el nacimiento creaba una conexión intima con ellos.

Sin embargo, Camilo José Cela elige trastornar la trayectoria de la historia y continúa la tragedia de la vida de Pascual que culmina en el asesinato de la yegua. Por un lado, entiendo la ira dentro de Pascual porque este animal le ha robado de la única cosa en su vida que le trae placer. Pienso que Pascual quiere una oportunidad para mostrar el mundo que él puede ser un buen padre en contraste de sus propios parientes. Necesita una manera para compensar para las dificultades en su vida y contribuir una cosa buena al mundo. Obviamente, como hemos hablado en clase, la violencia de su familia ha impactado todos los aspectos de su vida, pero especialmente con la posibilidad de tener una familia. Es una manera por él para cambiar el ciclo de violencia y turbulencia que lo ha seguido toda su vida.

Como un lector, quiero que Pascual tenga una oportunidad no sentir como un completo fracaso y que el Dios lo está castigando. Mientras su reacción al aborto es bastante violenta, Pascual no sabe como tratar de problemas porque en su juventud, solamente vio soluciones violentos y su mente está afectado por esta falta de empatía. Ahora, asumo que él se siente roto y sin propósito porque pierde su manera para probar que él es diferente que su familia.

 

 

La experiencia en el tren

En el primer capítulo de la quinta parte titulado “De viaje,” Hurtado  es un espectador de una confrontación única entre un extranjero y un joven alto de España. Durante el viaje, el forastero se queja de que España es el único país  de todos lugares que ha visitado que es “sin civilización, sin cultura, en donde no se tenía la menor atención al extranjero” (184). Continua que es “miserable y atrasado” (184). Sin embargo, un joven le interrumpe y defiende España. Como un espectador, Hurtado está impresionado con su coraje para decir un comentario a este pasajero porque es difícil enfrentarse un forastero.

Creo que esta interacción es trastrocada porque usualmente los jóvenes están promoviendo la innovación en el país y no aprecian la historia y la cultura tanto como los mayores. Sin embargo, en esta experiencia, el joven defiende España contra los insultos del hombre que dice que es un país sin cultura o sin civilización. También, es un ejemplo de un joven invirtiendo la dinámica del poder entre los mayores y los menores porque su orgullo de su patria es más importante de su respeto a su edad. Mientras algunas personas, como Hurtado, deben tener dudas o problemas con la trayectoria de España, todos los ciudadanos tienen un orgullo impresionante de los aspectos españoles porque están  únicos del país y componen su manera de vida.

A pesar del pesimismo en mucho de la novela, este capítulo captura un sentimiento más optimista porque recuerda el lector que Hurtado y otros españoles creen en las fuerzas del España y existe una identidad español que unifica todos contra los extranjeros. Es casi como otros españoles pueden criticar España porque es aceptable, pero alguien afuera del país necesita dar respeto y no está permitido criticarla.