La mujer que llegaba a las seis- Mary Elizabeth

El cuento, “La mujer que llegaba a las seis,” de Gabriel García Márquez (Colombia) muestra temas de tiempo y manipulación.

La mujer, quién José se llama, “Reina” tiene poder y influencia sobre los acciones y sentimientos de José. El hecho que José no sabe el nombre de esta mujer, y él se llama ella “Reina,” es evidencia que es un relación desigual. Ella tiene influencia sobre los acciones de él. Aunque José quiere Reine, no es cerca de ella porque él no sabe su nombre real, su crimen cometió, o porque ella puede quedarse solamente quince minutos en el restaurante hasta que el fin.

Márquez usa el imaginario y descripciones detalles de los acciones de “Reina” and su cuerpo. Por ejemplo, Reina “estiró los brazos por encima del mostrar, sobre la superficie vidriada, con un aire de negligente abandono” (Márquez, líneas 74-75). Es claro que ella sabe tiene influencia sobre José, y después encontró que José se quiere, la manipulación aumenta y ella ridiculiza él aun más. Por ejemplo, cuando hablaba con José, ella “apoyó el busto contra el mostrador y luego con cautela y picardía, mordiéndose la lengua antes de decirlo, como si hablara en puntillos: -?Aunque no me acueste contigo?- digo” (l, 113-116). Ella sabe la repuesta y no tiene respeto para él, diciendo “estás celoso, José, ¡Qué rico, estás celoso!” (i, 125). La audiencia sabe que Reina no quiere José, pero ella actua como es un posible, y es un aspecto de su manipulación. Estes descripciones refleja el perspectivo de José y su amor no mutuo para Reina. Debido al uso del imaginario y descripciones del cuerpo de Reina (como sus brazos, labios, dedos) Márquez muestra Reina sabe que puede usar su cuerpo distraer a y manipular hombres, y José, a pesar de su amor, no es una excepción.

Hay una tema de tiempo. Algunas veces Reina dice, “tengo un cuarto de hora de estar aquí” (l, 68). Referencias al reloj y tiempo hace un tono de ansiedad. Pero también, pienso que Reina repintado “tengo un cuarto de hora de estar aquí” es un ejemplo de la falta de confianza entre la mujer y José porque ella está muy reservada sobre sus acciones y su vida.

“La mujer de llegaba a las seis”- Repuesta a Hazel (Zoe Bock)

Me gustan estas ideas de Hazel sobre el cuento “La mujer que llegaba a las seis” por Gabriel García Márquez, especialmente su énfasis del uso de la repetición en los acciones y en el diálogo de José. En adición a los puntos de Hazel, es importante a enfatizar las tácticas diferentes que Reina las usa para infiltrar esta repetición de José. A través de la historia, Reina tiene muchos cambios en su tono. Por ejemplo, el narrador explica que “ahora la mujer había cambiado de expresión”, y, luego, dice –en una manera menos directiva pero todavía sobre un cambio de tono y personalidad– que Reina “había dejado de reír y estaba otra vez seria, pensativa, apoyada en el mostrador” (Márquez, línea 132 y 164-165). Ella hace estes cambios rápidos al objeto de manipúlarle a José, y estes cambios se hace Reina le aparece al lector como menos confiable y honesta.

No estoy seguro, pero también es posible que los acciones repetitivos de José muestran su incomodidad (de una poca vergüenza) en la presencia de Reina; muchas veces en la historia dice que “José se ruborizó” (l. 94). Ella tiene un cierto poder sobre él, y es posible que, aunque él esté enamorado con ella, él siente más seguro quedando en su rutina diaria, haciendo cosas que son familiares a él. En una manera, Reina casi trata a confundirle a José con sus preguntas hipotéticas, y todo de esto es una parte de su manipulación. Ella tiene éxito; en un momento, “José estaba confundido” y él “sintió un poco de indignación” (l. 160). Ella le reforza a José para hundirse a él y luego le reforza otra vez para puede bajar su último cambio: que ella estaba en el restaurante “desde las cinco y media” (l. 360-361).

“La mujer que llegaba a las seis” de Gabriel García Márquez

Para ser honesta, si no sabía antes que Gabriel García Márquez escribió esta obra, no lo sabría—he leído tres obras de García Márquez (“La siesta del martes,” “El ahogado más hermoso del mundo” y El coronel no tiene quien le escriba) y por alguna razón, me parece que esta obra es muy diferente. Dicho esto, me interesa el cuento—es más como un misterio y a mí mucho más pasa en este cuento, especialmente en comparación con El coronel no tienne quien le escriba. Si la comprendí sin error, la mujer es prostituta que siempre llega al restaurante, donde trabaja José, a las seis de la tarde, pero aquel día, ella llegué unos minutos después. Cuando José lo hizo nota, ella insistió que llegué a las seis menos cuarto. Después, José le dijo a “reina” que él quiere a ella, y que él podía matar a los hombres con quien ella se acuesta. Me interesa que José lo mencionó primero porque en realidad “reina” acaba de matar a su cliente más reciente y necesita que José diga a la policía que ella llegara a las cinco y media (según el final) para confirmar su coartada.  . Después, su plan es salir su trabajo (que a ella no le gusta; es repugnante ahora a ella) y huir la ciudad. En conclusión, cuando vi que García Márquez escribió esta obra, no pensaba que sería el cuento que leería, pero me gusta el cuento mucho.

 

Tengo algunas preguntas sobre esta obra:

  1. Una parte del estilo de Gabriel García Márquez es el mágicorrealista. ¿Cómo es el mágicorrealista presente en este cuento? ¿Dónde?
  2. Me interesa la relación entre José y “reina,” y me parece que ellos se conocen muy bien. ¿Por qué piensas que la relación entre José y “reina” es tan fuerte? ¿Son solamente amigos? ¿José quiere ser con “reina” en realidad o solamente le importa “reina” mucho?

Personajes de diferentes mundos en “La mujer que llegaba a las seis” – George

En su novela “La mujer que llegaba a las seis,” Gabriel García Márquez describe dos personas en circunstancias tan diferentes que no pueden entenderse. En un lado, hay José—un dueño de restaurante con una vida rutina y cómodo. Por otro lado, hay una prostituta sin nombre y sin dinero. La única cosa que les conecta es la rutina, pero les afecta en maneras muy diferentes.

De una perspectiva feminista, la rutina por José sirve para consolarle porque es un hombre con una vida cómoda mientras la rutina le atrapa a la prostituta que José le llama “reina.” Este nombre es clave porque describe la gran diferencia entre las vidas de los dos personajes principales. Reina no tiene un nombre porque no tiene su propia identidad sino una identidad que hombres le impone a ella. Para romper de esta vida, ella tiene que hacer algo tan drástico como el asesinato para trastornar la rutina que le atrapa. Sabemos que este trastorno le causa a cambiar su vida porque dice que “te prometo que no volveré a acostarme con nadie” (230-1). Ella también dice que, hipotéticamente, ella mata a un cliente porque ella tiene repugnancia con él y todos los otros clientes que represente su descontento con su vida, o su rutina.

Sin embargo, José tiene una relación con la rutina muy diferente. Cuando Reina trastorna su rutina, José enfoque en el reloj y limpia el mostrador que representa la continuación de su rutina. Por él, la rutina es algo cómoda y por ella es algo que le atrapa por sus circunstancias tan diferentes. ¿Estás de acuerdo con lo que he dicho? ¿Crees que la rutina le atrapa a Reina y le consola a José? ¿Estas de acuerda que la falta de nombre de Reina representa que no tiene una identidad propia?

La mujer que llegaba a las seis- Respuesta a Hazel (Ben Caldwell)

Me parece interesante este interpretación del significado de “La mujer que llegaba a las seis.” No había pensado en las acciones del hombre como un símbolo de una vida inmutable, pero sí me ocurrió que la pauta de la mujer representa la falta del cambio en su vida. Sin embargo, mi propia lectura me guió a una interpretación diferente de los eventos de la narrativa.

A pesar de que Reina vivía una vida inmutable antes de la empieza de la narrativa, creo que sus acciones llevando a la conversación entre José y si mismo indican que ha llegado a un momento decisivo en su vida. Lo creo porque finalmente ella se ha dado cuenta de que su vida no le alegre, y eso es la razón por la que matara al hombre. Su sentimiento de asco después de la agresión fue tan fuerte que mató al hombre. A mi me parece que implica que va a reconsiderar la trayectoria de su vida.

Más que eso, creo que la conversación entre José y Reina anuncia un cambio porque hablan de cosas que generalmente no son tópicos de sus conversaciones. A pesar de que Reina sabe que José le ama, generalmente sólo le coquetea, sin hacerlo un parte importante de la conversación. Me parece que esta es la primera vez que hay respondido así a causa de la reacción tan nervioso de José.

Estoy de acuerdo de que las acciones de José implican una vida inmutable, caracterizado por los estampados. No obstante, creo que su vida no tiene que cambiar porque está feliz viviendo un estilo de vida bastante sencillo. De hecho, la vida de José es exactamente lo que no debe cambiar, por su simplicidad y felicidad comparado con la de Reina. Creo que en vez de criticar la vida inmutable de José, García Márquez lo esta glorificando. Por el otro lado, pienso que el autor trata de decir que la vida de Reina es lo que tiene que cambiar. Por eso, parece que ella es el sujeto verdadero de la narrativa. Ahora bien, es posible que mi percepción de la historia sea bastante optimista.

La mujer que llegaba a las seis- Ben Caldwell

Lo que me interesa más en “La mujer que llegaba a las seis” es el uso de la ironía dramática. En la literatura, la ironía dramática es cualquier momento en que hay discrepancias entre lo que sabe el lector y lo que sabe los caracteres. De naturaleza, cada narrativa emplea la ironía dramática, pero ella de García Márquez la usa a un nivel extremo. Es una herramienta importante en esta historia porque establece tensión y pone preguntas en la mente del lector.

El primer uso de la ironía dramática aparece en el título. “La mujer que llegaba a las seis” nos dice que el tiempo va a hacer un papel importante en la historia. Por eso, estamos vigilando al tiempo, y la atención constante en el reloj establece tensión. El autor Anton Chekhov, en una guía para los autores, dio este consejo: “Si en el primer acto has colgado una pistola en la pared, entonces en el acto siguiente, debe estar disparado.” Hoy en día esto se llama “Chekhov’s Gun.” El reloj, casi literalmente, es una pistola colgada en la pared, así que el lector anticipa que estuviere disparado.

El uso más obvio de la ironía dramática aparece en el diálogo y las descripciones del hombre y la mujer. Sabemos que José está enamorado de la mujer, y vemos que la mujer lo sabe también. En vez de tensión, aquí la ironía dramática sirve para crear la gracia. Se puede ver que, aunque está plenamente obvio que José está encaprichado, él no sabe que la mujer se puede verlo—no es tan obsequioso como piensa. Finalmente, la ironía dramática aparece en el diálogo para establecer tensión. El tono cambia alrededor de línea 150, cuando la mujer empieza a enfocarse en la cuestión de matar a alguien. Desde allí, el lector sabe que algo sospechoso está pasando, per no sabemos que es hasta más tarde. Después de que la mujer explique su aprieto en términos hipotéticos, sabemos algo que José todavía no sabe.

La abundancia de diálogo y ironía dramática en esta narrativa casi crea una mezcla de géneros, en que un relato corta tiene elementos del teatro. La mayoría del tensión se establece en el diálogo, y la ironía dramática repetido resemble una obra de teatro, más que sola una historia.   

“La mujer que llegaba a las seis” — Hazel

“La mujer que llegaba a las seis” de Gabriel García Márquez se trata de la relación entre un dueño de un restaurante, José , y una prostituta, Reina.   Marquez se escribe mucho sobre la repetitividad de los acciones de José para mostrar la inutilidad de sus esperanzas que Reina puede cambiar sus acciones o mejor dicho, que ella quita de ser una prostituta.

Desde el principio José comenta que sus interacciones con Reina siempre son los mismos: “Todos los días son iguales – dijo José -. Todos los días el reloj marca las seis, entonces entras y dices que tienes un hambre de perro y entonces yo te preparo algue bueno” (l. 42-44).  Aunque Reina dice después que hoy es diferente porque es “distinto”, Márquez se escribe una oración poco después diciendo José “Estaba en su papel” (l. 82). Aunque sus interacciones quizás sean diferentes hoy en comparación de sus conversaciones anteriormente, Jose todavia está desempenando su mismo rol que antes, o sea, nada ha cambiado por él.

Márquez elabora más sobre la repetitividad de las acciones de José como por ejemplo como Reina “Lo vio frotar el vidrio reluciente, como al principio [del cuento]” y por lo largo del cuento José está limpiando el restaurante con un trapo (l. 165-166). Sin embargo, todas sus acciones son inútiles y vano. Por ejemplo, Reina también  “lo vio abrir la nevera y cerrarla otra vez, sin extraer nada de ella” y  José había  “detras del mostrador, removiendo ojectos, quitando una cosa de un lugar para ponerla en otro”  (l. 167-168  &  80-81). Entonces, Márquez revela por los acciones de José la repetitividad de las interacciones y relación entre José y Reina. Por esta sinsentido de  repetición y sinsentido de los acciones, Márquez muestra como no hay posibilidad de cambio; entonces aunque José quiere que Reina deje de ser prostituta su esperanza no va a pasar. 

La mujer que llegaba a las seis – Cameron Rankin

“La mujer que llegaba a las seis”, escrito por Gabriel García Márquez, describe una situación entre un hombre que se llama José y una mujer que se llama Reina.  No sabemos su nombre propio, y esto añada al misterio de ella.  Esta mujer siempre llegaba a las seis, pero un día cuando ella entró, dijo que llegó un cuarto para las seis; sin embargo, José no la cree.  Durante el cuento, José admite su infatuación, y la mujer usa esto a su ventaja para tratar a manipularlo.  La mujer es una prostituta y, durante su interacción, ella le hace muchas preguntas.  Ella empieza con una pregunta sencilla, y después son más problemáticas.  Podemos inferir que ella hizo algo malo a causa de todas de sus preguntas.  Al final, ella dice que va a salir del pueblo, quizás para ser una monja, y solo dice “Acuérdate que estoy aquí desde las cinco y media,” (l. 360).

El tema lo más explícito es sobre qué se haría por el amor y la manipulación.  Creo que, a causa de su crimen, ella necesita una coartada, pero por esto tiene que convencerle a José algo incorrecto.   Ella planea a hacer esto a través del uso de la lujuria.  Al comienzo, la mujer cuenta, “¿Es verdad que me quieres?” y más después “¿Por mí dirías una mentira, José?” (l. 206).  Normalmente, Reina está al restaurante para encontrar sus clientes, pero ahora ella está hablando y coqueteando con él para usarlo.

Finalmente, mientras no sabemos qué la mujer hizo, podemos adivinar.  Ella hablaba mucho sobre el asesinato de hombres.  También, hay repetición cuando ella miraba a la calle.  Creo que metió uno de sus clientes y ahora tiene miedo que la policía va a encontrarla.  Ella miraba a la calle para ver si la policía estaba allí.  Además, no sabemos qué José va a hacer.  Sin embargo, el narrador dice que es honesto.  Una pregunta que tengo para ustedes es, ¿qué es su crimen?

La mujer del juez – Cora Martin

Esta breve lectura fue muy interesante. Isabel Allende es una autora increíble. Al leer el contexto del lector, sé que sus obras están escritas sobre la esperanza para la situación femenina. Este cuento comenzó con una oración que reveló el final. El lector es consciente de que Nicolas Vidal, quien usted asume que es el personaje principal, es matado por una mujer llamada Casilda, la esposa del Juez Hidalgo. Vidal nace en una situación muy pobre. Su madre es una prostituta y su padre es desconocido. Desde su nacimiento, Vidal profesa que morirá por una mujer. Crece para ser un criminal terrible, y el juez recibe una gran presión para atrapar a Vidal. Hidalgo pone a la madre de Nicolas Vidal en una jaula en el centro de la ciudad, con solo un poco de agua. Finalmente se mata y Vidal decide cazar al Juez Hidalgo. De alguna manera, Hidalgo choca el auto y Casilda con sus hijos quedan indefensas. Una vez que Vidal los encuentra, Casilda usa sus poderes de seducción para evitar que Vidal la mate. Trata de besarla y así es como pierde su vida por una mujer.

Allende se enfoca claramente en los poderes astutos y seductores de las mujeres en esta narrativa. El poder aquí no se define como la dominación masculina. Más bien, es el poder de la persuasión y la inteligencia. Casilda salva a sus hijos a través de su mente.

“Pecado de omisión” – Ana María Matute

Esta historia trata de un muchacho, Lope, que tiene sólo trece años cuando se encuentra un huérfano después de la muerte de su madre. Tiene un pariente lejano quien era el alcalde del pueblo, Emeterio, quien tenía dinero y posición, pero no cuidó del chico con todo la esfuerza de que estaba capaz. Por eso, el título es “pecado de omisión,” porque no peca directamente. Emeterio no hice nada mal a Lope; le da un lugar para dormir, comida y un trabajo, pero todo lo que da  es el mínimo posible. Por ejemplo, “La primera noche que Lope durmió en casa de Emeterio, lo hizo debajo del granero” (Matute, línea 13). Sí, hay algo sobre su cabeza, pero no es una cama. El trama es muy trágico porque vemos en una conversación entre Emeterio y el maestro del pueblo, don Lorenzo, que Lope es un chico muy listo y está teniendo mucho éxito en la escuela, pero no puede continuar con sus estudios. En la conclusión del cuento, Lope se da cuenta de todo esto. Vea un amigo antiguo de su niñez, Manuel, que no era tan hábil en los estudios, pero ahora tiene un traje limpio y una cajita plata para los cigarillos que va a ser abogado. En ese momento, Lope sabe que podía haber sido algo si hubiera tenido la oportunidad de acabar con su educación. Él está tan enojado, que mata a Emeterio. Pero cuando lo detienen, él llora, porque sabe que Emeterio hizo mucho por él, aunque es verdad que podía haber hecho más. Lo que hizo no era un pecado verdadero sino un pecado de omisión.