Loa paralelos entre Prudencia y la narradora

Por Julia Knoerr

En la primera sección de Algún amor que no mate, las observaciones de la narradora sobre Prudencia ofrecen paralelas a la relación entre la narradora y su marido, estableciendo las expectativas de genero y el poder social de una mujer. Además, hay paralelos distintos entre el lenguaje figurativo y el estilo literario en las descripciones de las experiencias de los dos mujeres. Cuando Prudencia se cayó y está en el suelo por cinco horas porque no puede mover, su voz suena como “la de las muñecas antiguas que decían mamá” (Chacón 45). El símil que compara Prudencia a “las muñecas” empequeñece a ella, y sugiere que su marido tiene poder sobre Prudencia, como un niño controla su muñeca. Además ella tiene una voz pequeña similar a la de una muñeca . Su relación funciona como una jerarquía. Cuando se cayó, Prudencia está sola y no tiene el control de su cuerpo; ella depende completamente en la llegada de su marido para la acción simple de levantarse. Cuando su marido eventualmente llega, su reacción demuestra una actitud de indiferencia y poca preocupación para Prudencia; por resultado, ella no quería que “él se sintiera culpable por llegar tan tarde” (46). Ella sirve a su marido y toma toda la culpa para su accidente, aunque ella sufre mucho sin ayuda. Las escenas que pintan el dinámico de poder entre Prudencia y su marido también dan luz a las experiencias de la narradora. Después de la caída física de Prudencia, la narradora expresa su dolor paralelo y repite la palabra “caída” (47). La caída de la narradora es figurativa y refiere a su estado emocional, pero el sufrimiento de Prudencia también refleja los sentimientos personales de la narradora. La relación fuerte entre las dos mujeres provee un contraste distinto con sus dificultades con los hombres.

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