Carmencita Franco

Quiero escribir mi entrada sobre la relación entre la protagonista y Carmencita Franco. Ya hemos visto Carmencita una vez antes en el libro, y creo que su relación con la protagonista es importante, pero estoy un poco confundido de porque Carmen está tan fascinada con ella. Parece como si la protagonista cree que ella tiene una conexión especial con Carmencita cuando ella dice, “‘No se la reconoce’ –pensé–, ‘pero es aquella niña…hemos sido víctimas de las mismas modas y costumbres, hemos leído las mismas revistas y visto el mismo cine, nuestros hijos puede que sean distintos, pero nuestros sueños seguro que han sido semejantes”(119).

Creo que esta conexión posiblemente viene de un entendimiento que ella no tenía cuando era niña. La protagonista habla sobre cuando era niño, pensaba que las figuras políticas nunca parecían gente real, y parecían como figuras de un juego. Las figuras estaban muy distantes, y ella no podía entender como sus acciones podrían afectar su vida en una manera significante. Pienso que hoy en día, Carmen tiene un entendimiento muy diferente de figuras políticas y de figuras famosas en general, y ella cree que estas personas no son muy diferentes que ella. Aunque Carmencita Franco es Carmencita Franco, la protagonista sólo ve en la televisión una mujer quien ha perdido a su padre, y ella decide que Carmencita es humana, y realmente no es muy diferente de la protagonista o de cualquier otra mujer quien crecía en España durante la guerra.

Lewis Carroll y “El mundo al revés”

La primera cosa que noté cuando empecé leer El cuarto de atrás es que Gaite había dedicado el libro a Lewis Carroll, diciendo, “Para Lewis Carroll, que todavía nos consuela de tanta cordura y nos acoge en su mundo al revés”. Tal vez es sólo porque leí esto antes de empecé capítulo uno, pero definitivamente vi unos similitudes entre este libro y las obras de Carroll. En una manera un poco similar a “Alice in Wonderland,” en esta historia ya es difícil a determinar qué es real, y qué es la fantasía. El estilo del libro es interesante porque lee como un flujo de conciencia, y es difícil a saber qué realmente está ocurriendo, y qué es sólo un sueño.

Una otra cosa que noté y pensaba fue interesante es cuando el hombre está mirando a un cuadro que se llama “El mundo al revés”. Esta frase es la misma frase que Gaite utiliza cuando ella está dedicando el libro a Lewis Carroll. El cuadro consta de muchos rectángulos que se representan varias “escenas absurdas”. Gaite describe estas escenas, como “peces por el aire sobre un mare donde nadan caballos y leones,” y me hizo pensar una vez más de “Alice in Wonderland”. Creo que será interesante a ver como esta distinción borrosa entre la realidad y la fantasía funciona en el resto de la historia.

Andrés Hurtado y el caminante

Cuando leo estos poemas de las generaciones del ’98 y ’27, traté comparar las ideas de los poemas con esos de El árbol de la ciencia. Para mi, yo vi unas similitudes entre “Caminante no hay camino” y la vida de Andrés Hurtado. Hoy en clase, hablamos un poco sobre como Hurtado consideraba su vida como un experimento. A lo largo del libro, Hurtado se siente como no puede hablar con nadie sobre su vida o sus sentimientos, y crea un sentido del aislamiento que está presente por la mayoría de su vida. “Caminante no hay camino” empieza con las líneas, “Caminante, son tus huellas // el camino y nada más”. Aunque el poema es tal vez menos negativo y pesimista que la vida y actitud de Andrés, las primeras líneas crean una sensación del aislamiento que es similar al aislamiento que él sentía.

También, pienso que se puede hacer una comparación  interesante entre “Caminante no hay camino” y la idea que Andrés parecía creer que la vida es nada más que un experimento. Porque de su aislamiento, Andrés siempre se siente como él no tiene un camino para seguir. Él necesita hacer unos “experimentos” porque él está solo y realmente no sabe lo que está haciendo. Tiene unas preguntas para el mundo, pero siente como el mundo no responde. Cuando él comete suicidio, es como su final pregunta al mundo para tratar entender el significado de la vida. “Caminante no hay camino” no es tan obviamente deprimente que el final de la vida de Andrés, pero creo que la imagen de un caminante caminando solo y con sólo sus huellas detrás de él es una imagen con unos similitudes con la vida de Andrés.

La muerte de Luisito

En el último capítulo de la tercera parte de El árbol de la ciencia, Andrés recibe una carta que le informa que su hermano menor, Luisito, había muerto en Valencia. Andrés recibe esta carta mientras él está viviendo y trabajando en un pueblo de la provincia de Burgos. El momento de que Andrés recibe esta carta es muy interesante y un poco trágico, porque antes de recibir la carta, él habla mucho sobre como el verano había estado un “oasis” para él. Dice, “el verano fue para él delicioso”, y después, “Andrés pudo comprobar que el pesimismo y el optimismo son resultados orgánicos como las buenas o las malas digestiones”. Esto sugiere que Andrés estaba empezando a tener una visión más optimista sobre la vida, porque de su verano de “serenidad” y “alegría”.

El narrador dice que “llevaba mes y medio en este oasis, cuando un día el cartero le entregó un sobre manoseado, con letra de su padre”. Esto sugiere que la serenidad y la alegría que Andrés se sentía fue interrumpido por la noticia de la muerte de su hermano. Sin embargo, la manera en que Andrés reacciona a la carta es muy interesante para mí. Baroja dice que “la noticia le produjo un gran estupor”. Parece como si Andrés realmente no sabe como reaccionar a la muerte de Luisito. Primero él se queda atónito, pero después él se siente indiferente. Él aprende de los detalles de la muerte de Luisito, y recuerda cuando él había visto un otro niño muriendo de meningitis en el hospital. Pero Andrés sólo puede recordar Luisito como feliz y sonriente.

Pensé que la reacción de Andrés a la muerte de Luisito fue interesante, y quiero saber si la muerte le afectará más tarde en la historia.