La Doña Virginia y lo irónico de Andrés

En el capítulo III de la segunda parte, nos conocemos a Doña Virginia. Como discutimos en clase, ella es un personaje colectivo porque ayuda formar las opiniones e ideas de Andrés.

Doña Virginia es una comadrona pero también, un sobrino les revela a Andrés y Julio que ella explota y engaña las mujeres. Andrés no está de acuerdo con las acciones de ella pero no toma acción para defender las mujeres afectadas. La inacción de Andrés revela como su creencia en el pesimismo de Schopenhauer detiene la progresión y contribuye a la injusticia. Aunque a Andrés le cae mal las acciones de Dona Virginia, todavía dice que las hijas del capítulo son “estúpidas y feas.”

En el capítulo anterior, el personaje Antonio Casares entra el trama. Antoñito clasifica a las mujeres de su pobreza o riqueza. Si la chica es pobre, ella es para divertirse. Si la chica es rica, hay la posibilidad de casarse con ella. Antoñito está explotando a las mujeres para la diversión, pero Andrés no dice nada sobre lo problemático de Casares. Indica en el capítulo III que Doña Virginia es repulsiva, pero, al contrario, en el capítulo II habla del “gran entusiasmo” que Julio siente por Casares.

El tema del sexismo aparece en varias niveles aquí. Primero, Casares destaca su sexismo en su clasificación y explotación de las chicas. Segundo, cuando Andrés habla de las chicas es muy sexista en sus descripciones porque por la mayor parte describe lo físico. Pero también, Andrés demuestra el sexismo porque no critica las acciones de Casares en voz alta ni aún en sus pensamientos. Ésta indica que la explotación de las mujeres por los hombres no es tan malo como la explotación de las mujeres por una mujer.

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