Como una novela que pertenece a un género bien único, una de las características más distintas de El cuarto de atrás es su encarnación de la técnica literaria de metaficción. Con elementos fantásticos y referencias a otras obras escritas, como ha mencionado Grant en el blog “Cómo el estilo puede crear una sensación,” Carmen Martín Gaite refiere a su escritura personal, así como ella de otros autores para revelar las emociones quizás más escondidas y sutiles de la protagonista. En el segundo capítulo, hay una referencia, aparentemente repentino, a una “novela rosa” por citar “Oh Raimundo –exclamó Esperanza, mientras brotaban las lágrimas de sus párpados cerrados –, contigo nunca tengo miedo” (36-37). Además, dentro de otra conversación entre la protagonista y el hombre, hay otra referencia a un poema de Antonio Machado que se enfoca en la destrucción física gradual por decir “para llenar de lágrimas mañana la mustia seda y el marchito encaje” (43). Por otro lado, la protagonista también refiere a su propia escritura. Ella escribe, “…abrí un cuaderno con tapas de hule y escribí: “Hemos llegado esta tarde, después de varias horas de autobús…”” (44).
A través de estas citas y referencias a su propia escritura y las obras de otros escritores, los lectores pueden entender las emociones y los sentimientos más sutiles de la protagonista. El énfasis en la “novela de misterio” y la repetición de experimentar miedo revelan sus emociones más ansiosas y tensas; algunas de las citas literarias elegidas por esta parte de la novela, como ellas que he identificado antes, reflejan esta inquietud. También, los lectores aprenden sobre una relación amorosa de la protagonista con un “chico de Oporto” (42). Quizás las referencias a las novelas rosas muestran, en una manera más fina, el deseo de la protagonista para experimentar el amor y recordar sus propias relaciones amorosas. Básicamente, la metaficción de esta novela representa una parte distinguida de la trama y revelan, con más claridad, a los lectores las emociones bien importantes y algunas veces escondidas de la protagonista.
