El destino y Dios

Casi toda la narrativa que muestra la psicología de Pascual ha estado puesto en el contexto del destino. Como Alexis ha dicho en su entrada del blog, el determinismo “lleva a los personajes inexorablemente a su destino.” Sin embargo, con el tema del destino surge cuestiones sobre el papel del Dios en la vida, y especialmente en ella de Pascual. De verdad, hay una tensión bastante sutil, pero bien importante entre el concepto del destino y el plan del Dios.

Pascual atribuye muchos de los acontecimientos desafortunados y las malas condiciones en su vida al destino. Él dice, “pero hay que conformarse con lo inevitable, con lo que no tiene arreglo posible…” (85). No obstante, al mismo tiempo Pascual y Rosario compartieron una conversación en la que discutieron la papel del Dios en arreglando la vida. Cuando Rosario dice que “Todo se arreglará,” Pascual responde con la exclamación que “¡Dios lo haga!” mostrando el reconocimiento que tiene Pascual del poder que Dios mantiene por lo menos en su vida (77). Con ambos el destino y Dios, Pascual puede explicar todas sus características problemáticas como el resultado del destino o Dios; en vez de admitir a sí mismo de su propia culpabilidad de hacer actos terroríficos, él puede culpar todas estas tendencias violentas simplemente como la manera de que Dios lo creyó o el destino elegido para él.

En este sentido, como discutimos en la clase anterior, ¿Pascual entiende sus acciones como malas o no sabe el alcance de sus inclinaciones problemáticas? Responder a la pregunta de “¿Por qué dices que eres un hombre maldito?,” Pascual afirma que “No soy yo quien lo dice” (77). Quizás verdaderamente él no se ve a sí mismo como un hombre malo, pero simplemente siente como si él está satisfaciendo el papel y la personalidad que Dios, el destino o la sociedad ha echado sobre él.

One Reply to “El destino y Dios”

  1. Como en el blog arriba, pienso que el tema de determinismo y el plan de Dios es muy importante al saber la psicología de Pascual. Él piensa que su destino es totalmente afuera de sus manos y lo que pasó iba a suceder no importa lo que él hacía. Esta idea es muy desarrollada durante el libro y es una idea que Pascual quiere establecer desde el principio del libro con “Yo, señor, no soy malo” (11). Algo muy interesante para recordar es que todas esas memorias son para confesar al publico. Es la gran confesión de Pascual antes de su muerte. Yo pienso que es posible que su enfoque en el determinismo y su falta de la culpa en todas esas situaciones es para mejorar su reputación un poco antes de su muerte. Nosotros necesitamos analizar la validez de su narración antes de que hablar sobre si Pascual es un hombre malo o no.
    En el capitulo al final de sus memorias, Pascual describe lo que pasa antes del asesinato de su madre. Él describe su madre como muy distante y amargo a Esperanza, su esposa. También él dice que Esperanza piensa que la solución es para “poner la tierra por en medio” (117). El desarrolla antes del muerto de su madre revela que Pascual piensa sobre este acto mucho antes de completarlo. Por ejemplo, en el capitulo doce describe un escenario en que el estaba viendo su madre en la cama y piensa sobre matarla, pero decide no en este momento (78). La premeditación en oposición a su comportamiento explosivo antes demuestra que su destino no es lo único factor que motivar a él. El oído de su madre es un motivo grande para él y ese no tiene nada que ver con su destino y el plan de Dios.
    También en el ultimo capitulo, Pascual demuestra los signos de remordimiento. Él dice que “la tierra que no fue bastante grande para huir de mi culpa” (117). Él remordimiento que Pascual expresa aquí demuestra que tiene una capacidad de distinguir lo malo de lo bueno. Esa implica que él no puede dar la culpa al destino porque sí tiene la capacidad de saber las cosas malo que hizo.

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