El último capítulo de la segunda parte del libro titulado “La crueldad universal” captura un momento de crisis existencial. ¿Cuál es el significado de la vida? Andrés le pregunta a Iturrioz: “Qué consecuencia puede sacarse de todas estas vidas?” (125). Iturrioz responde diciendo “para mí la consecuencia es fácil…Que la vida es una lucha constante, una cacería cruel en que nos vamos devorando los unos a los otros. Plantas, microbios, animales” (125). La filosofía y ciertos idealismos pueden volver loca a una persona. En el caso de Andrés, la conversación es impulsada por el pesimismo.
No somos más que una síntesis de la psicología animal. Podríamos encontrar una multitud de similitudes en el mundo animal para cada uno de los tipos descritos por Andrés con sus respectivos personajes. No hay nada que pueda hacer para cambiar la naturaleza de alguien o algo. Actuar contra la naturaleza sería anómalo y absurdo. La justicia es simplemente una ilusión humana que oculta el hecho de que todo es destrucción y creación (129). Creo que Andrés tiene una mente adelantada a su tiempo y busca resaltar las cualidades humanísticas de las personas, para desafiar la afirmación de que los humanos son simplemente otra especie de animales que siguen las leyes de la naturaleza. Sin embargo, esta es una tarea difícil para él debido a que el pesimismo nubla sus pensamientos y su filosofía personal. Además, una figura importante para él no ayuda, sino que se suma al pesimismo que es claramente evidente en su diálogo.
