La memoria en “Martina, la rosa número trece”

El tema de la importancia de la memoria es muy aparente en la novel.  Muchas de las rosas, cuando están esperando para su muerte, confiesan a crímenes que no cometieron simplemente para poder escribir una carta a sus familias y “dejar un testamento de tinta y papel” (40).  Asegurar que alguien las recuerda es su último acto de la vida, y un acto de control para ellas.  Aunque Martina no escribe una carta, también hace un esfuerzo para guardar su memoria: deja una zapatillas para las generaciones futuras de su familia.  También transmite su mensaje oralmente a Encarna para que ella pueda pasarlo a su familia.

Paloma, como Martina, valora los recuerdos orales: “creo que la manera más sencilla de recordar las cosas…es contándolas” (44).  Cuando ella encuentra a las zapatillas en el armario, por fin so madre la cuenta la historia de su tía-abuela.  Para Paloma, este cuento es muy importante y ella empieza a buscar más información para poder recordar a Martina.

Otra tema relacionado a la memoria es la facilidad de que las personas pueden olvidar.  Cuando Paloma se entera de como Martina se murió, ella ni siquiera sabe la historia de España durante los años posguerra, y dice, “no se puede fusilar a alguien por ser de izquierdas” (50).  Los esfuerzos de Lolita, Manola, y Oliva para silenciar los detalles de la muerte de Martina han causado que su memoria ha muerto.  Por eso, lo que Paloma hace para recordar a Martina es muy importante.

La Bernarda Alba como símbolo del franquismo

El personaje Bernarda Alba en La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca refleja los motivos de represión y opresión del franquismo durante y después de la Guerra Civil Española. De hecho, es decir que Bernarda representa la voz femenina de las ligas franquistas, las que propusieron el orden rígido por los roles tradicionales de género y la sumisión a las demandas de la autoridad absoluta. La descripción de Bernarda en cuanto a su lenguaje, sus acciones, y sus creencias me sugiere que represente ella el “modo de ser” que recomienda Pilar Primo de Rivera, la líder de la Sección Femenina de la Falange.

En un clima política que manda que “las mujeres sean absolutamente morales y cristianes,” Bernarda crea un ambiente que restringe a sus hijas a un modelo de “perfección” (Rivera 47). Bernarda controla cada aspecto de sus hijas—especialmente en el campo de romance y amor. Bernarda, como la Falange, espera “lealtad y sumisión” y “respeto a nuestra jerarquías” sin dudas (Rivera 10). La palabra de Bernarda es absoluta: ella dice, “En esta casa no hay ni un sí ni un no. Mi vigilancia lo puede todo” (Lorca 192).

La Bernarda y la Falange crean una visión falsa de la realidad y hacen todo que pueden para mantener la imagen de orden y excelencia. El blanquísimo de la casa muestra físicamente un deseo de pureza por el orden. La casa sigue las reglas de un “ambiente limpio y despejado del campo,” las que recomienda Rivera (Rivera 47). El símbolo de la pureza tiene que ver con la muerte de la hija menor, Adela. Bernarda sostiene que su hija “ha muerto virgen,” aun que los todos involucrados saben que es mentira (Lorca 205). La Bernarda y la Falange también llevan extremos violentos para mantener su control sobre sujetos—básicamente, ambos eliminan los problemas o amenazas de su vida preferida para siempre. Finalmente, lo que cubre todo de la realidad falsa es el silencio y el temor: nadie puede desafiar a los poderes autoritarios sin repercusiones.

La moral que obtenemos de la historia y las conductas de Bernada

De los lecciones que leemos para tarea y los discursiones que hemos tenido en clase, recojo que La casa de Bernada Alba por Federico Garcia Lorca es una obra que quiere poner enfasis en el hecho que dice que nada pueda ser perfecto a pesar de lo he hagan personas y a pesar de lo que quieran. Desde el comienzo de la hisotria podemos ver que Bernada quiere tener control sobre todo: sus mujeres, las relaciones que tienen ellas y también su casa en general. La criada en el primer acto dice “Sangre en las manos tengo de fregarlo todo” significando que hay tan para limpiar o tantos problemas dentro de la familia en la casa a pesar de la “blanquisima”.

Vemos la disminución de la familia de Bernada en el forma de un circulo. La obra empezó con “¡Silencio!” y terminó en la misma manera…la obra terminó con la muerte del esposo de Bernada y también terminó con la muerte de una de las hijas de Bernada: Adela. Este ciclo nos da el pensamiento que esta tragédia pueda perpetua. ¿Como si hubiera una secuela de esta novela que diga que no tendría un arco similar?

Digo este porque la carácter de Bernada está constantemente terrible sin ningúno signo de cambiar. Ella es un símbolo de una mujer con poder…pero en en uno de los, si no el peor, manera posible. Muchas de las metáforas y personas tienen dos lados: negativos y positivos. Creo que Bernada no tiene ninguna calidad redentora.

¿Quién es el protagonista? ¿Hay aún uno?

El artículo “Protagonist: Bernarda Alba or Pepe el Romano? In Lorca’s The House of Bernarda Alba” por Humaira Tariq es una buena investigación en los papeles verdaderos de los personajes en la obra y cómo la masculinidad impacta el cuento.  Es bien curioso que Tariq mantenga que Pepe el Romano es el protagonista considerando que él nunca habla a través de la obra y todas las personas que sí hablen—aún solo una vez—son mujeres, pero su argumento es que él imponga más influencia que aún la matriarca Bernarda.  Al final del artículo, Tariq provee su tesis en términos muy simples: “Bernarda Alba is no doubt an important character in the play, as the title of the play carries her name yet when compared to Pepe, the supremacy is unmistakably Pepe’s, as the justified protagonist of the play” (37).

Antes de leer esto, nunca he considerado Pepe el Romano como una fuerza comparable o más poderosa que Bernarda por razón de la ausencia física y agentiva de él en la obra, pero Tariq muestra que él sí afecta la trama profundamente.  De hecho, todo el cuento se centra en él y cómo él “exercises powerful influence on the house” (35).  Esta influencia es lo más evidente en cómo Bernarda reacciona excepcionalmente a él—ella le da su aprobación, una evaluación muy rara de Bernarda para un hombre según su historia.

Aún más básico es el concepto del protagonista en general en la obra.  No hay un personaje singular que se puede llamar definitivamente el “héroe” o la “heroína” del cuento, y este parámetro limitado explica por qué no he identificado un protagonista antes de descubrir el artículo por Tariq.  Solo cuando se expande la definición de la protagonista a incluir alguien que principalmente moldee la trama en cualquier manera se puede ver Pepe el Romano como el protagonista.

Tariq, Humaira. “Protagonist: Bernarda Alba or Pepe el Romano? In Lorca’s The House of Bernarda Alba.” IOSR Journal of Humanities and Social Science 7.4 (2013): 35-37. Web. 21 Mar. 2017.

Síntesis de La casa de Bernarda alba.

Los elementos de la opresión so varios. El símbolo mas grande de la opresión es Bernarda Alba la opresora. Sus motivos son el control y mantener limpias las apariencias. Las apariencias son motivo suficiente para reprimir el libre albedrio de las personas. La dictadura de Bernarda sobre sus hijas esta basado en mantener el nombre de su casa sin mancha. Enfocándonos en la simbología de el color blanco, entendemos profundamente porque es un símbolo tan prevalente e importante en la obra. En clase se había comentado sobre como el color de la escena empieza con un color blanco impecable y al pasar el tiempo el color de el blanco obtiene una sombra azuleja. La mancha de el azul en el blanco puede ser la prefiguración de la tragedia que iba a ocurrir. Lo que yo encontré en la novela es que de manera el conflicto se va acercándose mas y mas a la casa hasta que se encuentra dentro de ella. Tenemos a Paca la Roseta que se la llevan a el olivar. Ella es juzgada por el pueblo porque tiene relaciones sexuales y porque ahora tiene la mancha de la sexualidad a su nombre es una mujer que el pueblo y Bernarda Alba consideran como mala persona. Después nos encontramos con la librada en la segunda escena y el color blanquísimo ahora es blanco. La hija de la librada cometió un error en embarazarse sin estar casada, y por miedo a la pena a la que fuera expuesta por el pueblo, mato a el niño. El conflicto ya esta mas cerca de la casa de Bernarda alba y esta prefigurando lo que va a pasar en el tercer acto cuando Adela se identifica y intenta defender lo que le están haciendo a la mujer. En el Tercer acto las paredes blancas ya están azuladas porque el conflicto se va a encontrar dentro de la Casa. Adela ahora es la mujer condenada en la escena. Esto esta de acuerdo con la idea de Fiddan quien habla de cómo la novela tiene elementos circulares y cíclicos. Paca, la Librada, y Adela son tres eventos cíclicos que tras los actos acercan el conflicto al interior de la casa. Estas mujeres cometen actos que para Bernarda Alba son de los peores porque manchan las apariencias de una persona. Bernarda esta preocupada tanto por las apariencias y las tres mujeres son las fuerzas que retan las normas sociales.

Moderna Bernarda

La Casa de Bernarda Alba por Federico García Lorca tienen muchas temas y símbolos fuertes: los blanco paredes de la casa, el poder casi absoluto sobre sus hijas y la casa, el papel activa de Bernarda, y el pequeño rol de la mujer en esta casa.  Todos estos símbolos y temas tienen un hilo de común: Bernarda Alba, la dictadura.  Y todos estos temas implican control y poder a un grado de Bernarda y sus un poco de poder de sus hijas.  También, hay reglas y cosas estrictas.  Bernarda tiene su idea de cómo deberían ser las vidas de sus hijas, y ella hace todo en su poder para cumplir esta imagen.

Hoy en los Estados Unidos, Bernarda encajaría un modelo de una madre helicóptero porque ella es muy estricta y una controladora.  El equivalente de las paredes blancas sería la moderna ella censurando a lo que su hija se permitiría poner en las paredes de su dormitorio.  Esta es una forma física para ella para mostrar su control en un contexto moderno.  También, moderna Bernarda tendría una voz fuerte en la casa, y se siente la necesidad de dar permiso para que su hija pueda hacer algo o ir a cualquier lugar.  Bernarda moderna habría esto por la preocupación de su hija, pero su hija probablemente se sentiría muy atrapada porque ella no tendría ninguna libertad.  Cosas malas pueden pasar en esta casa moderna al igual que sucedieron en la casa vieja.  Esta es una versión de moderna Bernarda hoy en los Estados Unidos.

El papel de la mujer en La casa de Bernarda Alba

García Lorca ha escrito una obra sin personajes (que hablan) que son hombres. Sin embargo el trama de la obra tiene que ver con un hombre. Tres de las hijas de Bernarda Alba se enamoran con Pepe de Romano. Un solo hombre hace que estas hermanas se pelean entre ellas mismas. Este ejemplo muestra unos de los papeles de la mujer en España dentro de La casa de Bernarda Alba: la mujer existe como síntoma de un hombre. Las hijas de Bernarda Alba no hacen nada más que cosen y existen. Cuando llega Pepe a la historia, las muchachas tiene algo mas que hacer. Además ellas empiezan a dormir mal y causa una cadena de problemas en la casa de Bernarda.

Por otro ejemplo, el papel de la mujer se ve en como Bernarda trata y cuida a sus hijas. La hija más mayor casi tiene cuarenta años pero apenas ha hablado sola con un hombre por primera vez. Aquí vemos que para Bernarda la mujer debe de quedarse en casa hasta que este lista a casarse. Esto es raro porque la mamá de Bernarda vive con Bernarda y sus hijas. Así que Bernarda hasta trata a su mamá como una hija. María Josefa, su mamá, dice que tiene que escaparse.

Por la socialización, Bernarda tiene en su mente papeles específicos de la mujer. Estos papeles están mostrados en como Bernarda trata a sus hijas, su mamá, y en como las hijas tratan a ellas mismas.

Bernarda como mujer central

En La casa de Bernarda Alba por Federico García Lorca, Bernarda Alba funciona como un carácter central del primer acto. En casi todas las escenas, Bernarda tiene un rol activo, como un carácter que tiene líneas, o ella es el sujeto de otros caracteres en la forma de chismes. Al principio de La casa de Bernarda Alba, Poncia, una criada de la casa, habla sobre el gran tiempo que ella ha trabajado por Bernarda y como ella es “una buena perra” (Lorca 119) para su patrona, Bernarda. Este ejemplo demuestra el control que ella tiene sobre las criadas de la casa en la forma de reglas estrictas y de mal humor. Se puede ver este control, especialmente de las criadas, cuando Bernarda entra a una escena y grita “silencio” (122) a las criadas que están hablando en el cuarto. Este control de Bernarda de la casa extiende a sus cinco hijas también. Se puede ver este control cuando ella toma el rol de cura cuando ellos rezan a dios. En este contexto, ella funciona como una figura religiosa, y por eso, elevado del resto de la familia. Bernarda también habla mucho sobre la clase de las personas del campo en términos derogatorios, en particular la falta de clase de la gente del pueblo. Cuando van a llegar a la casa Bernarda dice que ellos solo quieren “llenar mi casa con sudor de sus refajos y veneno de sus lenguas” (127).  En este caso, el control de Bernarda entiende a todas que quieren entrar en su casa.

El poder de Bernarda en la casa estricta

Federico García Lorca crea un personaje muy fuerte y poderosa en su caracterización de la matriarca Bernarda. El dinámico en la casa de Bernarda es muy tenso porque Bernarda tiene mucho control sobre el resto de las mujeres en la casa. García Lorca crea una transición en la escena en que Bernarda no está presente en la escena a la situación en que Bernarda está comunicando directamente con otras personajes. Es interesante ver la diferencia en las reacciones de las varias personajes a la personalidad y papel de Bernarda en la casa si Bernarda está presente en la escena o no. Acto I tiene un alcance de personajes diferentes, como las criadas, las hijas, y la madre de Bernarda, que está atrapada detrás de puertos bloqueados. Cada de los grupos de las mujeres tienen una relación diferente con Bernarda, y es evidente en el diálogo entre Bernarda y ellas. Por ejemplo, las criadas tienen una visión de Bernarda muy negativa en general porque toman mandatos y opresión directamente de Bernarda. Antes del entro de Bernarda en la escena, las criadas la insultan, pero también sus miedos de ella son muy evidente. Pero, cuando están en contacto con Bernarda, las criadas son muy obedientes y se refieren a sí mismos como “perras” para demostrar su obediencia as la poder de Bernarda. Bernarda ejerce su control sobre las criadas por su establecimiento de sus expectaciones cuando le dice a las criadas “me sirves y te pago. ¡Nada más!” Bernarda establece relaciones muy formales con las criadas y su familia también. Hay una instancia cuando una de sus hijas, Angustias, dice “qué manda usted?” a su madre. Está interacción es muy formal para una relación entre madre e hija, pero revela la intimidación de todas en lo que respectaba a las mandatos de la matriarca. Bernarda es muy estricto y duro y tiene altos estándares para su casa y sus hijas. Bernarda permanece muy misterio en relación a su pasado y también mantiene un comportamiento muy grave. La tema de opresión y poder es muy evidente por todo de Acto I, particularmente en las interacciones entre Bernarda y el resto del las personajes.

El uso del color dentro de La Casa de Bernarda Alba

La primera línea dentro del primer acto de toda de la obra es un escenario que ilustra una habitación dentro de la casa de Bernarda: una “habitación blanquísima” (116). Esta referencia implícita a una habitación blanca implica que la casa está impregnada de pureza, limpieza, adhesión estricta a las reglas de Bernarda, y nada que tenga connotaciones de suciedad. La ironía de este color es que la mayor parte del tiempo el color blanco está conectado con sentimientos de la libertad y el matrimonio. Sin embargo, este es el caso opuesto. En lugar de las paredes blancas que proporcionan a las hijas de Bernarda un sentido de libertad y el derecho a tomar sus propias decisiones, las paredes blancas atrapan a las hijas de Bernarda en el interior de la casa sin contacto con el mundo exterior, limitándolas del potencial de casarse y alejarse de la casa. En general, el color blanco sirve como símbolo dentro de esta obra como un color que controla, manipula y confina.

Por el otro lado, en la primera oportunidad que las hijas reciben para aventurarse en el mundo real y explorar las oportunidades de encontrar un marido, se introduce un nuevo color. Las hermanas pretenden vestir a Adela con un vestido verde. Ella grita: “Yo no puedo estar encerrada… mañana me pondré mi vestido verde y me echaré a pasear por la calle” (142). Esta es evidencia clara de que el vestido verde, un claro contraste con el blanco, le dará a Adela poder, confianza y la capacidad de reinventarse y ganar libertad y un marido.