4ro grado_Clase 2_18 de septiembre 2018
Hoy, tuvimos nuestra segunda clase. Yo describí en mi blog pasado que nuestra primera clase fue un poco difícil porque los niños no nos entendieron y el compartimiento de algunos estudiantes fue malo. Como resultado, Sommer y yo sentíamos nerviosas a regresar porque no queríamos repetir un clase como el martes pasado. En nuestra segunda lección, tratamos de planear la clase en una manera que nos permite evitar las mismas problemas. Por ejemplo, incorporamos el juego “Simon dice” entre el repaso y la lección nueva para asignar un poco de tiempo a una actividad que permitiría que los niños usan su energía y se divierten. Y también, nuestra lección incluye una actividad que requiere la participación de cada estudiante en una manera individua porque cada estudiante tiene su propio papel para hacer su trabajo. Entonces, si no pueden dar sus respuestas en voz alta porque no tenemos suficiente tiempo, ya estarían participando en la actividad. Estuvimos confiadas en nuestra lección.
Cuando llegamos a la clase, los estudiantes estuvieron emocionados. Usamos una canción en el principio para repasar los colores porque la mayoridad de los estudiantes no los sabían en la clase pasada. Sin embargo, cuando tocamos la canción, los estudiantes cantaron sin nuestras instrucciones. Les gusta la canción mucho, y estuvieron emocionados a responder a nuestras preguntas de repaso sobre los colores y la comida que usamos en la clase pasada. Después del repaso, nuestra clase (incluyendo Sommer y yo) tuvo mucha energía. Entonces, nuestra próxima actividad fue divertida porque todos estuvimos involucrados. Tuvimos mapas de la América del sur y introducimos personajes ficticios de algunos países. Los estudiantes llenaron el origen de cada personaje con su color favorito y ellos estuvieron felices con la habilidad a usar los marcadores. Nosotros damos tiempo para usar las marcadores y durante ese tiempo, muchos niños me preguntaron sobre los países en la mapa, algunas palabras confundidas, la pronunciación de muchas palabras diferentes en español y mi vida personal. Una chica me preguntó si cada país en la mapa habla español y me dio la oportunidad a explicar que en Brasil, se habla el portugués, no español. Me alegré mucho que pude interactuar con los niños en una manera individua y informal y que los niños demostraron interés en la lengua y en mi trabajo con ellos.
Después de la clase, mis emociones fueron muy diferentes que la semana pasada. ¡Nuestra segunda clase fue muy bien y estoy muy emocionada a regresar!

Leave a Reply
Want to join the discussion?Feel free to contribute!