Un Cambio de Opinión en Princesas- Elle McCall
¿Como cambian los opiniones sobre las prostitutas inmigrantes de las prostitutas españolas en Princesas?
En las primeras escenas de Princesas, las prostitutas quienes pasan tiempo en la peluquería critican a las prostitutas inmigrantes. Creen que no es justo que los inmigrantes indocumentadas puedan trabajar en España porque son robando a los prostitutas españolas de trabajo. La protagonista, Caye, especialmente está enojada cuando una inmigrante, Zulema, toma a su cliente. Estas actitudes xenofobias y racistas representan los actitudes reales de muchas personas en España, donde a los españolas no les gusta mucho el aumento de inmigración porque afecta su trabajo.
Sin embargo, en el fin de la película los mujeres de la peluquería muestran una tolerancia de los inmigrantes más alta. Esto cambio empieza con Caye cuando ella encuentra a Zulema y ellas hacan amigas. Caye se siente empática por su amiga inmigrante Zulema porque ella fue golpeado de un cliente que prometió darle papeles de trabajar a ella. Cuando Caye la toma al hospital, Zulema la cuenta mucho sobre su vida. En este momento, Caye empieza a entender porque es necesario para algunas inmigrantes venir a España y de repente no se molesta con Zulema por trabajar en España tan mucho. Ella vea los riesgos y sacrificios de venir a España para Zulema.
Además, la película muestra un cambio en los sentimientos sobre los inmigrantes de los otros mujeres en la peluquería. Esta cambio en actitud se demonstra en los reacciones a las trenzas. Zulema trenza la pela de Caye y entones cuando Caye regresa a la peluquería sus amigos la critican mucho. Sin embargo, ellos conocen a Zulema y en el fin de la película la mujer quien criticaba los inmigrantes y peinado nuevo de Caye decide que quiere que tener trenzas también. Esta escena muestra la importancia de comprender a las vidas de otros. Ellas tienen una tolerancia más alta en el fin de la película que en las primeras escenas porque empiezan a comprender a Zulema. A Zulema le faltan los derechos que los prostitutas españolas tienen y por eso tiene una vida muy difícil. No tiene la opción de encontrar un trabajo nuevo y no puede presentar cargos contra el hombre quien maltrata a ella.
