El poder de la narración de cuentos y cómo puede reunir a la gente–Danitza Leon

Pregunta: ¿Pudiste conectarte con cualquiera de las cosas que Daisy compartió?

Me encantó la presentación que Daisy Hernández nos dio la semana pasada. Aunque no puedo decir que he experimentado todo lo que Daisy ha experimentado, hay una cosa que definitivamente tuvimos en común. Ambos experimentamos vivir en este mundo donde nos identificamos con dos culturas pero tuvimos que cambiar de un lado a otro cada día. Ella habló de como creció en un ambiente que era predominantemente blanca y se sentía como un extraterrestre dentro de su propia comunidad. No era hasta un poco más tarde en su vida, cuando tuvo que escribir sobre si pensaba que había vida en otras planetas que ella descubrió el poder de la narración y como ella podía usarlo para conectar a personas de diferentes culturas. Por los primeros años en mi colegio, nunca me sentaba cómoda. Me crié con valores muy americanos y por eso me identificaba con muchos estudiantes, pero ellos tenían otra preconcepción de mí. Era una de las dos hispanas en las escuela y para ellos, yo representaba que significaba a ser hispana. No fue hasta un par de semanas en la escuela que empece a conectarme más con mi herencia Latina. Siempre sabía que yo tuve suerte y tuve una vida que tenía que apreciar porque mis padres fueron capaces de recibir una buena educación y trabajaron por compañías buenas en Nueva York, pero no era hasta que aprendí de las familias que estaban al lado mío que me dio cuenta de las grandes disparidades en la riqueza de mi comunidad. Estaba estudiando con los hijos de las personas que inventaron OoVoo, Snapple, y Raybands. Los padres de unos hijos eran entrenadores de los Islanders y fueron dueños de Madison Square Garden y Radio City Hall. Me sentaba tan excluida y fuera de lugar. Era esta realización que me motivó a hacer algo y hacer un cambió. No me parecía justo que todos los estudiantes a mi lado tenían todo lo que querían y no lo apreciaron mientras conocía otros chicos que estaban trabajando desde cuando tenían once años y no pudieron ir a la escuela porque tuvieron que ayudar a pagar por la casa y la familia.

En mi tercer año en la escuela secundaria, había encontrado mi identidad y orgullosamente reconocí y entendí más de mi fondo hispano. Caminé por los pasillos con más confianza. Al fin de ese año, recibe una beca que se llamaba le beca de Brian J. Hom. Él era conocido por vivir por la cita, “Yo soy el yo que elijo ser.” Este recognacion me hizo sentir mejor de lo que estaba haciendo. Era en este momento que me di cuenta de lo especial que era estar en mi posición. Lo hice mi objetivo de ayudar a construir un puente entre la comunidad hispana y la comunidad en mi escuela. Mi último año, planeé muchos eventos en los que estudiantes españoles de bajos ingresos y inmigrantes vinieron a la escuela para conocer a los estudiantes en mi colegio. El evento que era más divertido fue el torneo de fútbol. Tuvimos comida, música y jugamos muchos juegos cortos. Aunque no pudimos hablar mucho cara a cara ese día, todavía pudimos conectarnos y compartir un momento especial sobre nuestro amor por el fútbol.

Mi experiencia aquí en Davidson es muy diferente de mi experiencia en el colegio. Aquí me sorprende cuando escucho otros hispanos diciendo que no es muy diversa, que se sienten muy fuera de lugar y que no se sienten bienvenidos. Para mí, el ambiente aquí es mucho más inclusivo y si hay problemas raciales, todavía hay una comunidad de personas que están contigo y donde puedes ir para el apoyo. Aquí también hay muchas oportunidades de usar nuestras historias y vidas para hacer cambio en el Davidson campus. Esto es muy importante porque si usamos historias para luchar contra la discriminación y la injusticia, no hay personas que pueden decir que estas cosas no pasan. Cada historia es apoyo a la lucha que está haciendo!