4ro Grado_Clase 1_11 de septiembre 2018
Esta semana fue nuestra primera clase. Inicialmente, estábamos emocionadas pero en martes nuestras emociones cambiaron y estábamos nerviosas. Hemos esperado que la lección sería divertida y interesante para introducirnos a la clase y conocer los niños en una manera informal. Inmediatamente, los estudiantes supieron la canción sobre amigos y sentí segura que ellos supieron español bien. Entonces, nos introducimos en español y dimos etiquetas a los estudiantes para escribir sus nombres. Explicamos las instrucciones para los etiquetas en español. Sin embargo, cuando terminamos, los niños aparecieron confundidos. No entendieron nada. Cuando traté de explicar a un niño el significado de la palabra “nombre” él escribió un numero en su etiqueta. Entonces, me di cuenta que nuestra lección sería muy difícil.
Durante la clase, fue obvio que los estudiantes no saben español bien y algunos estudiantes no saben nada. Durante nuestra actividad de introducciones, un estudiante gritó “¡No sabemos español!” y desafortunadamente, estuve de acuerdo. Los niños no pudieron pronunciar las palabras y algunos no sabían los números o los colores. En vez de ayudar un estudiante que no pudo entender la lección, los otros estudiantes hicieron una broma sobre el estudiante o la palabra confundida. Algunos niños en mi grupo solamente dijeron “favburrito” en vez de la palabra correcta “favorito.” La maestra de la clase intervino a veces para controlar los niños pero cuando se volvieron ruidosos, traté de crear o introducir un componente nuevo de nuestra actividad para capturar sus atenciones. Sin embrago, pienso que el gran problema fue que los niños no entendieron Sommer y yo desde el momento que entramos en la clase y sintieron incapaces sobre la lengua. Como resultado, mi meta por la próxima clase es incorporar todos estudiantes en la lengua y la lección en una manera que ellos pueden entender más pero que no tengo que renunciar el uso de español durante la clase.

Honestamente, cuando leí esta entrada de blog, me impactó mucho para mi primera clase en DES (el tercer grado no tenía clase en jueves). Pero, en realidad, la reflexión de Mary es tranquilizadora porque ella tuvo una experiencia difícil, pero también tiene una perspectiva positiva y preparada para la próxima lección. Ahora, estoy emocionada para empezar con la primera clase, pero también estoy nerviosa. Tengo mucha experiencia con los niños en la escuela primera, especialmente con el tercer grado (mi grado por el semestre); así, yo sé que este grado es difícil porque los niños son tercos y tienen mucha energía. Es reconfortante que la maestra ayuda a su clase.
Para preparar para mi primer clase, yo tengo algunas preguntas para Mary y los otros tutores del cuarto grado. ¿Cuáles son las actividades más difíciles para hacer con la clase?, ¿Tienes sugerencias para información/contenido que puedo incorporar en el tercer grado para ayudar los tutores del cuarto grado el año que viene?, y ¿Hay algunas actividades que funcionan bien con los estudiantes?.
También, tengo una pregunta para la Profesora Kietrys; entiendo que es frustrante para los estudiantes cuando los tutores solamente hablan en español, y ellos no entienden en el idioma. ¿Cómo podemos afrontar y consolar estas emociones? Mi objetivo es para creer un ambiente positivo y divertido, donde usamos el español.
Como hemos hablado en clase hoy, ahora sabemos las capacidades de los estudiantes y podemos adjustar los objetivos y las metas para cada clase. La cosa más importante es que ahora has hecho tu primera clase y entiendes las capacidades de los estudiantes para que puedas crear una clase en el futuro que funciona bien con las capacidades diferentes entre estudiantes.
Una sugerencia para el futuro: si haya demiasado caos o los estudiantes estén frustrados otra vez, puedes tomar un descanso pequeño y divertido. Por ejemplo, puedes hacer 2 o 3 minutos de “Simon dice” para que los niños puedan divertirse y hacer una actividad que pueden entender. También, los estudiantes pueden usar un poco de su energía antes de que tengan prestar atención otra vez.